Una veleña inventa una mascarilla reutilizable con un sistema de filtro líquido

Por Vanesa Fernández #YoMeQuedoEnCasa.- 

Inés Aragüez, ingeniera técnica industrial, podría haber encontrado la solución al desabastecimiento de mascarillas con este prototipo a la espera de que una empresa pueda comercializarlo.



La veleña Inés Aragüez, ingeniera técnica industrial, ha inventado durante el confinamiento por el coronavirus una mascarilla reutilizable universal que podría suponer la alternativa a las mascarillas tradicionales.

La mascarilla emplea un filtro líquido, a través de un medio acuoso con una disolución desinfectante, que se encuentra en el interior de un pequeño recipiente, y basta con añadir agua con una pequeña cantidad de desinfectante cada vez que se utilice. El Consejo General de la Ingeniería Técnica Industrial de España (COGITI), que integra a los 49 Colegios de Graduados e Ingenieros Técnicos Industriales, ha manifestado su respaldo a esta iniciativa.

Por ahora, esta tecnología es un prototipo básico y los diseñadores están buscando una empresa que tenga capacidad para fabricar un prototipo y reclaman el apoyo de instituciones y organismos públicos para el proyecto de forma que puedan validarlo y comenzar su fabricación.

Inés Aragüez dirige, desde su fundación en 2015, I+Db Acoustic, una empresa emergente de innovación tecnológica con sede en Vélez-Málaga, dedicada al desarrollo de soluciones para el turismo sostenible. Su línea de productos está centrada en atenuar la contaminación acústica, con toldos para terrazas y cafeterías que absorban el ruído y catalicen los contaminantes atmosféricos.

El sonido para ella siempre ha sido muy importante. En 2003 obtuvo el Grado Elemental de Música, especializada en Piano, en el Conservatorio Elemental de Música José Hidalgo de Torre del Mar. “Para algunos puede resultar un contrasentido, pero la música como arte, y la acústica como ciencia, están íntimamente relacionadas”, afirma ante la relación que pudiera tener esa afición con su actual profesión. “Una sinfonía es también una gran ecuación matemática, donde intervienen frecuencias, intensidades, tonos, en definitiva, te puedo decir que mis conocimientos de música me han servido mucho en la ingeniería acústica y viceversa”, resaltaba Aragüez.

Le preguntamos que por qué ahora ponerse a indagar sobre las mascarillas. “Aunque una se dedique a la tecnología, no se es inmune al sufrimiento de las personas, y como no podía ser de otra manera, he dedicado todo mi esfuerzo a desarrollar este producto que creo que puede ser una alternativa a considerar y validar su viabilidad” nos contestaba Inés.

No es de extrañar, ya que desde pequeña mostró un gran interés por una tecnología sostenible. “Cantando bajo la lluvia” fue un proyecto para crear una bomba de agua que aún hoy guarda su profesor de tecnología en el Colegio San José de Vélez-Málaga, donde se graduó en 2006. Excelente alumna, creativa, meticulosa, buena compañera, son solo algunos calificativos de cómo nos definía Miguel Francisco Ariza, profesor de Ciencias (Matemáticas, Tecnología y Física y Química) en la ESO en el centro veleño. Ya con 16 años “apuntaba maneras”, indica, ya que incluso presentaba los proyectos asistidos por ordenador. Que se iba a decantar por ser ingeniera o arquitecta lo tenía claro Ariza, quien también ha resaltado que era muy discreta y destacaba siempre por su trabajo pulcro y ordenado. La directora académica del Colegio San José, Mariló Anaya, ha manifestado que es un orgullo haberla tenido como alumna en su centro, en el que su tía, la “seño Anabel”, ya jubilada, también fue profesora.

Inés reconoce que siempre había tenido un especial interés por la ciencia y el porqué de las cosas. “Cuando se es niño, una es como una esponja, y absorbe todo aquello que estudia, lee, lo que ve en la TV, y por supuesto, el trabajo de mi padre –el perito Adolfo Aragüez– ha influido mucho en mi vocación por la ingeniería, si no de una manera directa, sí de forma indirecta. Mi padre siempre me ha explicado cómo funcionan todas las máquinas, me ha enseñado cosas de su trabajo, me ha dado muchos consejos, en definitiva, he vivido la ingeniería desde la infancia”.

Pues en este proyecto presenta un nuevo diseño de mascarilla que usa como elemento filtrante una disolución de desinfectante en base acuosa, y que el aire exterior pase a través de este líquido antes de llegar al usuario. Además, ha destacado que el elemento de filtración es perfectamente asequible para cualquier persona, ya que solo necesita agua y una pequeña cantidad de desinfectante.

Partiendo de la base de una mascarilla de neopreno estándar, acoplable a la cara del usuario abarcando boca y nariz y con ajuste mediante dos correas elásticas, se le ha acoplado un frasco roscado de material plástico traslúcido donde se ubica el medio acuoso filtrante, según informaba este viernes el Consejo General de la Ingeniería Técnica Industrial de España en un comunicado.

Una de las ventajas de este diseño es que, al ser reutilizable tantas veces como sea necesario, se evita su desabastecimiento, a lo que se suma que elimina el problema de los residuos tóxicos, puesto que el líquido filtrante se vierte por el desagüe una vez que el patógeno ya ha sido neutralizado.

Otra ventaja es el carácter universal de esta mascarilla, ya que el sistema de filtración puede formularse para cualquier otro patógeno que pueda surgir y se podrá estar preparado para cualquier enfermedad de origen viral.

“El proyecto de las mascarillas reutilizables ha nacido como una innovación para abordar este gran problema del Covid-19. Me gustaría hacer un llamamiento a empresas e instituciones, si es posible de la comarca, que tengan interés en apostar por este proyecto y nos apoyen en la medida que crean mejor (ya sea mediante colaboración para la fabricación y comercialización o apoyo económico para las inversiones necesarias). No olvidemos que las mascarillas tienen un gran mercado incluso más allá de nuestras fronteras. En Ingeniería Axarquía, ahora I+Db Acoustic, llevamos más de 30 años trabajando en proyectos de nuestra comarca, y no quiero terminar sin dar las gracias a tantos ciudadanos y empresas de la Axarquía que han confiado en nosotros, nos encantará seguir contando con su confianza”, indicaba Inés.

Inés Aragüez del Corral tiene una carrera plagada de premios y reconocimientos desde su formación: Matrícula de Honor en los estudios de Bachillerato en la especialidad Científico-Tecnológico del IES Juan de la Cierva y Premio al mejor expediente de acceso a la Universidad Politécnica Superior de Málaga, en 2008. Premio al mejor expediente promoción 2008-2011 de Ingeniería Técnica Industrial Especialidad: Electricidad de la Escuela Politécnica Superior de Málaga. Entre sus cursos destaca el Máster en Ingeniería Acústica, que en 2016 le llevó a obtener el premio «con D de Descanso» por el contenido de su Trabajo Fin de Máster titulado «Estudio de Acondicionamiento Acústico del Túnel de la Alcazaba».

“Inventar” no es nada fácil, nos explica que “desde la idea hasta el primer prototipo también hay un largo recorrido de ingeniería y desarrollo, incluso una vez validado este prototipo, antes de que pueda convertirse en un modelo fabricable, hay también un gran proceso donde hay que estudiar materiales, moldes, resistencias, proceso de fabricación, cumplimiento de normas, … es un trabajo complejo”. “Si me preguntas qué me gustaría inventar, y echando la imaginación a volar, creo que un invento que puede cambiar la vida de muchos millones de personas es un sistema barato para potabilizar el agua del mar, ese es el gran reto del futuro, y si no que se lo pregunten a todos los agricultores de la Axarquía. (Aunque alguna idea nos ronda la cabeza… )”.

Es mucho más que probable que dentro de poco vuelva a darnos una buena noticia.

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