Rute, la ciudad de la Navidad eterna

Pocos sitios representan mejor el espíritu navideño que Rute. Este pueblo cordobés ha convertido la producción de anisados, jamones, chacinas, chocolate, mantecados y dulces típicos de la Navidad en un escaparate museístico tematizado. No es su único atractivo, ya que atesora un conjunto interesante de monumentos religiosos, rincones escondidos entre sus calles y un paraje de ensueño incluido en el Parque Natural de la Sierra Subbética.

Rute está en la comarca de la Subbética, en el extremo sur de la provincia de Córdoba y a 94 kilómetros de la capital cordobesa. El núcleo urbano se sitúa en las faldas de la Sierra de Rute, muy cerca del Embalse de Iznájar. Su ubicación geográfica en el centro de Andalucía le permite estar bien comunicada con Sevilla, Málaga, Granada y Jaén.



Rute el Viejo, del que aún se conservan sus ruinas, surgió en las primeras décadas del siglo XIII como una fortaleza árabe. Su carácter fronterizo hizo su situación muy inestable, con alternancias de dominio cristiano y musulmán, siendo conquistada definitivamente en 1435. A lo largo del siglo XV el núcleo se traslada al actual emplazamiento, motivado por el escarpado y tortuoso acceso a la antigua fortificación y a unas guerras sucesivas que lo habían deteriorado.

La localidad está compuesta por un conglomerado de calles empinadas y de casas blancas, ofreciendo un conjunto muy atractivo e integrado en el entorno. Luce el sello de Municipio Turístico de Andalucía desde el pasado mes de junio. Una distinción que ostentan 28 pueblos de la comunidad, siendo Rute el primero en conseguirlo en la provincia de Córdoba.

Una de las citas ineludibles es la visita al Belén de chocolate de Galleros Artesanos, el más grande de este tipo de España. Para su elaboración se emplean más de 1.300 kg de chocolate y se tarda unos cuatro meses en construirlo. Cada temporada su temática cambia y la edición de este año está inspirada en la Alsacia francesa, región fronteriza con Alemania y Suiza.

La industria agroalimentaria del municipio, muy enfocada a la confección de productos navideños, ha sabido reinventarse y convertir sus centros de trabajo en espacios museísticos gastronómicos. Así, encontramos repartidos por todo el casco urbano el Museo del Anís, el Museo Artesanal del Turrón, Mantecado y Mazapán, los Museos del Aguardiente Anisado de Rute y de España, la Casa Museo del Jamón, el Museo de la Chacina y el Museo del Azúcar.

En calle de la Constitución veremos la Parroquia de Santa Catalina Mártir. Fue fundada como abadía a finales del siglo XV, tras el traslado de la población a su actual ubicación. La primitiva construcción, afectada por el terremoto de 1761, fue reformada y posteriormente reemplazada por la iglesia actual, de estilo barroco y levantada a finales del siglo XVIII.

Enfrente está la Ermita de San Sebastián. Se trata de una pequeña capilla de una sola nave, edificada a finales del siglo XVI. Destaca su retablo de estilo barroco del siglo XVIII y las cubiertas ricamente decoradas, con pinturas murales sobre toda la superficie. El templo está actualmente integrado en el Centro Residencial Juan Crisóstomo Mangas.

Muy cerca también está el Ayuntamiento. Si desde este punto giramos a calle Toledo llegaremos al Santuario de Ntra. Sra. del Carmen. Es una iglesia construida a finales del siglo XVII.

Su fachada es sencilla, rematada con espadaña de ladrillo de tres vanos.

Su notorio altar mayor neobarroco acoge a la imagen de la Virgen del Carmen, patrona de Rute.

En pleno centro de la ciudad está el Parque de Ntra. Sra. del Carmen, el más grande e importante de la localidad. Fue inaugurado en verano de 1929. El espacio está dividido en varias zonas y alberga el Teatro al Aire Libre “Alcalde Pedro Flores” y la Oficina de Turismo.

En la confluencia de calle Lucena y calle Cabra se localiza la Ermita de San Pedro. No se tienen datos acerca de su origen, aunque se cree que es la más antigua de las ermitas de la villa que surgieron en el siglo XVI. El templo es de sencilla factura y consta de una única nave.

Si nos desplazamos hasta el sur del pueblo, hallaremos la Ermita de la Vera Cruz. Es una iglesia de nave única, datada de finales del siglo XVI, aunque el aspecto que ofrece en la actualidad es fruto de numerosas transformaciones.

La fachada es austera de ladrillo visto, con una sencilla espadaña.

En el interior sobresale el retablo y las pinturas al fresco que cubren el presbiterio, ambas realizadas a mediados del siglo XVIII.

Uno de los grandes secretos que esconde el casco urbano es la calle Chorreadero. Es uno de los puntos más emblemáticos de la localidad, siendo su acceso únicamente a pie. Su característico conjunto de escalones unen el «Barrio Bajo» con el «Barrio Alto» de Rute.

En el este del municipio se alza la Parroquia de San Francisco de Asís. El templo tiene su origen como Ermita de Ntra. Sra. de la Cabeza, cuya existencia se remonta a finales del siglo XVI, aunque su aspecto actual corresponde a una ampliación hecha a mediados del siglo XVIII, cuando se convierte en convento franciscano. Es a finales del siglo XIX cuando se erige como iglesia. El espacio más relevante de la basílica es el camarín de Ntra Sra. de la Cabeza, ricamente decorado con yeserías de estilo rococó.

Cerca se encuentra el Museo del Anís, que guarda uno de los rincones más especiales de la provincia. El espacio museístico complementa su oferta con el Patio con Duende, un lugar de ensueño ubicado junto a la bodega de brandy. Ha ganado en tres ocasiones el Primer Premio del Concurso de Patios de la provincia de Córdoba y en seis ocasiones el Concurso de la Subbética. Por si fuera poco, este patio ha sido reconocido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

Fuera de la ciudad tenemos muchas posibilidades. Podemos visitar la Torre del Canuto, una atalaya de origen cristiano que se encuentra ubicada en el pico montañoso llamado ‘Hacho’, a unos 1.000 metros de altitud, desde donde se divisan los municipios de Iznájar, Loja, Rute y Lucena. En el Parque Natural de las Sierras Subbéticas existen parajes de gran belleza paisajística que nos invitan a la excursión y la aventura. Y no podemos olvidarnos que a cinco kilómetros de Rute está el Embalse de Iznájar, el más grande de la comunidad, y que también es conocido como el “lago de Andalucía”.

~~ Contenido promocionado por la Empresa Pública para la Gestión del Turismo y del Deporte de Andalucía S.A. ~~

In this article