Un juzgado de Málaga investiga la muerte de una mujer de 35 años en un hospital tras el parto

La familia ha puesto una denuncia por presunta negligencia médica, informa el diario Málaga Hoy.

Un juzgado investiga la muerte de una mujer tres días después de dar a luz en un hospital privado de Málaga capital. Su bebé está bien, pero la familia está devastada. Tenía 35 años y otros dos niños de 14 y 10 años. «Mi hija deja tres niños. Estamos destrozados. No tiene explicación. Dio a luz bien, no se entiende», afirma su madre, Rafaela Leiva. La familia puso una denuncia el mismo día de la muerte por presunta negligencia médica con resultado de fallecimiento. Por su parte, el centro sanitario defiende su «correcto cumplimiento» de los protocolos. 



La investigación es aún muy incipiente y está pendiente de informes complementarios de la autopsia, según informó la abogada de la familia, Paola MartínezSarai murió sobre las 5 de la mañana del domingo en el Hospital Quirónsalud de Málaga. Al mediodía, su pareja interpuso una denuncia ante el juzgado de guardia, el de Instrucción número 13.

Según su declaración ante el juez, Sarai tenía diabetes tipo 1, pero no padecía ninguna patología previa que hiciera peligrar su integridad. De hecho, había dado a luz con anterioridad a dos hijos sin ninguna complicación. El 29 de junio, fue ingresada en ese hospital privado dado que tenía programado su parto por ser diabética.

Al final, ese día la subieron a planta y volvieron a intentarlo a la jornada siguiente. Fue el 30 de junio cuando nació su hija, que está en perfecto estado de salud. «Mi hija era diabética, pero tuvo un embarazo normal y su parto fue natural», explica la madre.

Según la denuncia, cuando la subieron a planta, Sarai comenzó a sentirse mal y a decirle a sus familiares que «lo que estaba sintiendo no era normal porque ella había tenido dos hijos y sabía lo que se sentía». Solicitaron asistencia a los facultativos pero, según el denunciante, se lo achacaban al parto «sin darle ninguna importancia», mientras observaba como su mujer «se iba apagando poco a poco». Su madre insiste en que «no le daban importancia y no venían a verla» y que incluso confundieron analíticas.

El 1 de julio, después de «mucha insistencia» -recoge la denuncia- le pusieron antibiótico para la fiebre y glucosa para la diabetes. También le administraron dos transfusiones. Pero no mejoraba y se quejaba de que le dolía el corazón y de que tenía taquicardias, «pero nadie le hacía caso». «Buscaban a un internista, pero no daban con él», sostiene la madre. Hasta que al final el domingo de madrugada la bajaron de forma urgente a la UCI. A los 40 minutos salió un médico que les informó que había fallecido. Según dijo la pareja de Sarai ante el juez, los facultativos que intervinieron no estaban coordinados, no tenían información sobre la paciente y «se actuó de una forma precipitada y poco profes¡onal».

La Guardia Civil, por orden del jugado, hizo el levantamiento del cadáver del hospital. Fue trasladado al Instituto de Medicina Legal para la autopsia. Según indicó la letrada de la familia, está terminada, pero faltan informes. El cuerpo ha sido inhumado, pero no incinerado por si fuera necesaria una segunda autopsia.

Por su parte, ante la consulta del diario Málaga Hoyel hospital señaló: «Lo primero y más importante, nos sumamos al dolor de la familia por su pérdida. Por protección de datos de la paciente, no podemos dar información clínica, aunque, por supuesto, se ha revisado y confirmado el correcto cumplimiento de todos los protocolos clínicos y asistenciales y ya pendientes de los resultados de la autopsia y de las autoridades competentes».