Reconoce que asesinó a su madre de 81 años y que lo intentó con la hermana en Málaga

El acusado dice que pretendía matar a su hermana, con la que tenía una relación «pésima» y que la progenitora se puso en medio.

El hombre acusado de asesinar a su madre, de 81 años, a quemarropa en la cabeza el 5 de septiembre de 2019, en la barriada malagueña del Puerto de la Torre, ha reconocido el crimen y también ha confesado que quiso matar a su hermana.



Durante el juicio popular, que ha comenzado este lunes en la Audiencia Provincial de Málaga, ha pedido perdón y ha lamentado los hechos, ya que su madre «era lo que más quería, la cuidaba y adoraba. Pido perdón por ello».

Ha asegurado que mató a su madre porque estaba enajenado mentalmente, en estado de shock, «ella estaba en el suelo, me situé a su lado y le disparé».

Ha explicado que los problemas eran con su hermana, con la que tenía una relación «pésima», estaba enfadado con ella y le había prohibido que fuera a la casa.

El acusado ha relatado que el día del crimen había llegado a la casa sobre las ocho de la mañana tras trabajar como vigilante de seguridad y que se acostó, pero que apareció su hermana y él bajó con la escopeta para asustarla, pero su madre se puso en medio y se disparó el arma.

Ha indicado que el primer disparo no lo hizo él, que lo hizo la madre cuando le quitaba la escopeta y, que en ese momento, se enajenó por lo que estaba sucediendo y quiso matar a la hermana pero el arma se le encasquilló.

La hermana ha declarado detrás de un biombo entre sollozos y ha explicado que ella fue a la vivienda porque su madre le pidió que fuera para darle un regalo a su hijo y un gazpacho.

Debido a los problemas con su hermano ella no entró en la vivienda, se quedó en la acera con su hijo menor de edad y con la madre, momento en el que apareció el hermano con intención de matarla.

Entre lágrimas ha explicado que ella salió corriendo hacia el vehículo con su hijo, mientras el menor gritaba «mami corre que nos mata» y que su madre se interpuso y que por eso se salvaron.

Ha relatado que todo fue en segundos y que su hijo si pudo presenciar mejor la escena y le dijo «la abuela nos ha salvado», versión confirmada por un vecino, que también ha declarado en calidad de testigo.

Este vecino ha asegurado que trató de matar a la hermana pero el arma se encasquilló y debido a ello el acusado dijo «pues ahora verás que hago con tu puta madre y le disparó cuando estaba en el suelo».

En el escrito acusatorio provisional el fiscal había pedido prisión permanente revisable pero ha adelantado que tras reconocer los hechos el acusado se ha llegado a un acuerdo con todas las partes personadas y previsiblemente se le rebaja a una pena total de veintisiete años de prisión, veinte por el asesinato a la madre y siete y medio por el intento a la hermana.

El fiscal mantiene que el acusado cometió los hechos con una escopeta de su propiedad dada su condición de cazador, se dirigió a la salida del inmueble y una vez en el exterior apuntó a su hermana al tiempo que le decía «te mato, hija de puta, que te voy a matar».

La hermana se introdujo rápidamente en su coche, que tenía allí estacionado, mientras su madre montaba a su nieto en el vehículo y, seguidamente, trató de evitar que su hijo disparara al tiempo que le pedía que no la matara.

La madre del procesado llegó a agarrar el cañón de la escopeta para impedírselo y se entabló un forcejeo entre ambos pero a pesar de ello efectuó un primer disparo con intención de matar a su hermana, aunque no llegó a alcanzarle.

Una vez que la hermana estaba en el coche, el acusado se posicionó en la ventana del copiloto, la encañonó y trató de dispararle, sin conseguirlo dado que el arma se había encasquillado, por lo que lo intentó de nuevo cuando el vehículo se alejaba, versión que también ha relatado el vecino.

En el relato de hechos se explica que la madre estaba tirada en el suelo e intentaba incorporarse con dificultad debido a su avanzada edad, su sobrepeso y los problemas de movilidad derivados de haber sido operada de ambas rodillas.

De forma repentina e imprevista, siempre según la versión del fiscal, el acusado gritó «te vas, pues mato a tu madre»; se situó a su espalda, de modo que no pudiera hacer nada para defenderse o evitar el ataque y tras conseguir montar el arma, le efectuó un disparo a quemarropa en la cabeza, que le ocasionó la muerte de manera instantánea.

In this article