Las AMPAS se quejan de la falta de medidas de la Junta para la vuelta al colegio

Para la Fdapa, la situación actual hará que en muchos centros el alumnado «se verá abocado a unas aulas pequeñas con un alto nivel de ratio».

La previsible vuelta de los estudiantes a los colegios de la provincia de Málaga en poco más de un mes, con el COVID-19 aún presente, empieza a calentarse. Y en la misma medida en que se acorta esta esperada cuenta atrás, crece de manera evidente el malestar de numerosas asociaciones de madres y padres de alumnos. Estos colectivos, por medio de sendos escritos, cuestionan de manera clara las medidas contempladas por las administraciones públicas para proceder a la reapertura de los centros educativos para el inicio del nuevo curso escolar 2020-2021, según recoge Málaga Hoy.



En uno de ellos, registrado este lunes por la Federación Democrática de AMPA por la Enseñanza Pública en Málaga, Fdapa, se incide en la necesidad de realizar «todos los esfuerzos» necesarios para lograr la enseñanza presencial, al tiempo que se denuncia «la falta de responsabilidad que ha mantenido la Consejería de Educación en estos meses sin unas propuestas acertadas» para lograr este objetivo.

En este sentido, se alude a la emisión de unas instrucciones con fecha del pasado 6 de julio relativas a la organización de los centros, que, a juicio del colectivo, «no dan solución a un inicio de curso seguro para nuestros hijos e hijas en todos los centros educativos, solamente en alguno de ellos».

«Con estas instrucciones nos hacen entender no conocer la realidad de nuestro sistema educativo y su diversidad», se señala en el escrito, en el que se apostilla: «Nos parece desastroso que a fecha actual se haya dejado todo a la improvisación y no se tomaran medidas anteriores, suponiendo tener que esperar hasta septiembre, a las puertas del inicio de curso».

Para la Fdapa, la situación actual hará que en muchos centros el alumnado «se verá abocado a unas aulas pequeñas con un alto nivel de ratio«, señalando especialmente a costa oeste de la provincia, donde la ratio llega a sobrepasar los niveles del 10% sobrevenido.

A juicio de la federación, la respuesta dada por la Administración Pública es «insuficiente». «No consideramos equitativo que una parte de la población pueda cumplir las medidas sanitarias recomendadas y las zonas más pobladas se vean destinadas al despropósito obligatorio de acudir a clases masificadas sin medidas certeras de seguridad sanitaria, pues son imposibles de cumplir sin destinar recursos y proporcionar otros espacios disponibles», afirma el presidente de la entidad, Enrique Medina.

Ante esta situación, exige a la Junta «soluciones a las singularidades de los centros educativos, que por sus peculiaridades, no pueden cumplir las medidas necesaria para proporcionar un entorno seguro». «Nuestros hijos e hijas están amparados por el derecho a la salud y a la educación; póngase a trabajar lo que no han hecho durante estos meses», apostilla.

En otro escrito firmado por 31 asociaciones de madres y padres de alumnos de diferentes localidades malagueñas, el posicionamiento es semejante. En el documento, firmado por los presidentes de esos colectivos, se critica abiertamente «la inacción» tanto de la Junta como de los ayuntamientos para planificar la vuelta al colegio.

«Nos parece inaceptable que a estas alturas no se haya tomado ni una sola medida para comenzar el próximo curso escolar en la situación sanitaria de pandemia en la que nos encontramos a nivel mundial», precisan, subrayando la necesidad de bajar la ratio por aula, «imprescindible para el control del Covid-19». «Meter en un aula (pequeñas, hay que apostillar) a 25 a 28 alumnos en primaria e infantil y de 30 a 35 en secundaria y bachiller, durante 5 horas diarias y 5 días a la semana, es negligente», sentencian.

Para los presidentes de estas AMPAS, las prisas y las decisiones adoptadas al inicio de la pandemia «eran más o menos entendible», pero ahora «tomar una decisión del calado de las ratios iguales que en tiempos de no pandemia es llevar a los alumnos y sus familias a un riesgo que el país no podría asumir». Incluso, advierten con «posibles consecuencias legales porque las familias nos estamos organizando contra aquellos funcionarios públicos que tomen medidas que pongan en riesgo la salud e integridad de los menores y sus familias”.

Los firmantes, a modo de conclusión, ponen por escrito una serie de exigencias remitidas a la Administración regional, entre las que destacan la bajada obligatoria de ratio por aula, el aumento de la plantilla docente y especialistas, la búsqueda que otros espacios que permitan la separación de seguridad sanitaria del 1,5 m. entre personas; el aumento de los medios humanos y materiales necesarios para la desinfección y limpieza continua de los centros, la incorporación de una figura sanitaria (médicos/as o enfermeros/as) por cada centro, de manera que esté presente desde el inicio de la jornada lectiva, flexibilidad en los horarios de entrada y salida.

La reacción de las asociaciones de madres y padres de alumnos se produce en un momento en el que se observa un claro repunte de los contagios en la provincia, con 14 brotes activos, y tras conocer las acciones que tiene prevista la Junta para afrontar la reapertura de las aulas después de que las mismas fuese cerradas de manera forzosa tras la declaración del estado de alarma a mediados del pasado mes de marzo.

In this article