El Madrid cuenta con el malagueño Isco

En un verano en el que los blancos podrían no fichar, intentarán reducir las salidas de jugadores importantes como lo es el mediapunta, cuyo currículo es muy difícil de superar.

Siete temporadas en el Real Madrid, donde ha ganado dos Ligas Santander, cuatro Champions League o una Copa del Rey, Isco Alarcón se ha convertido en una leyenda del club, un jugador que por momentos ha brillado con un fútbol de malabares y que en otros ha estado en el disparadero, pero siempre con una técnica impoluta.



Este es el currículo por el que los blancos no quieren ni oír hablar de una salida cuya cláusula de rescisión está cifrada en 700 millones de euros, de un futbolista que además acaba contrato en el 2022 y que asume que no es titular indiscutible, a pesar de que luche diariamente por remediarlo.

Ante esta situación y con un verano en el que el Madrid sabe que no podrá fichar salvo que venda muy bien, que entonces seguramente se lanzaría a por un delantero, Isco se convierte en una pieza insustituible, un jugador que no puede salir bajo ningún concepto, pues de la plantilla blanca, solo 11 nombres tuvieron más protagonismo que él en la pasada Liga, en el único título que levantaron los hombres de Zinédine Zidane la anterior campaña.

Además, su experiencia habla por sí sola, habiendo ganado absolutamente todo con el Madrid en etapa histórica para la entidad de la capital española. En el mercado no encontrará a un jugador que haya levantado cuatro Orejonas y que por lo tanto, con su sola presencia eleve sus pronósticos de las apuestas en los eventos de UEFA Champions League de la manera en la que lo hace el malacitano.

Tiene que encontrar su sitio con Zidane

A partir de ahí, y salvo que llegue una oferta descomunal por él que sea irrechazable, Isco seguirá vistiendo de blanco y compitiendo por entrar en el 11 titular. Lo más complicado para él es que en los dos esquemas más típicos de Zidane, el 4-3-3 y el 4-4-2, no tiene un sitio fijo, pues es más un enganche, un mediapunta que juega por detrás del delantero y no acostado a la banda como el francés le pone.

Su competencia está en los extremos con gente como Marco Asensio, Eden Hazard o Vinícius Junior, o en el centro del campo, para jugar de interior, con jugadores como Luka Modric, Federico Valverde o el recuperado de la Real Sociedad Martin Odegaard.

Pero lo que está claro es que el Mago de Benalmádena tiene el potencial suficiente como para convertirse de nuevo en ese jugador top y clave que debía de disputar todos los partidos más importantes de una temporada del Real Madrid, como en anteriores campañas en las que la alineación blanca era Isco y 10 más.

En definitiva, el malagueño Isco Alarcón seguirá escribiendo páginas doradas en Chamartín en un equipo que por el momento no se plantea vender a un centrocampista que sabe que no encontrará en el mercado y que por lo tanto resultado irremplazable.

Fotografía de cabecera: «Spagna-Italia: Isco fa piccoli gli azzur» (CC BY 2.0) by NazionaleCalcio