Le imponen 13 años de cárcel por prender fuego a la habitación de una okupa en Málaga para asesinarla

El procesado la insultó y la amenazó de muerte antes de usar un producto acelerante para provocar un incendio en el cuarto de la víctima, informa Diario Sur.

Los gritos del que pretendía convertirse en su verdugo la despertaron. Solo la protegía la puerta de su cuarto, cerrada con la ayuda de un pestillo, cuando escuchó su advertencia: «Te voy a matar». Después, le prendió fuego a la habitación y estuvo a punto de cumplir la amenaza, unos hechos por los que ha sido condenado por la Audiencia Provincial de Málaga a 13 años de cárcel, al considerar que el procesado intentó asesinar a una mujer okupa mientras dormía en un edificio de la capital malagueña.



Así se recoge en la sentencia, a la que ha tenido acceso Diario Sur. Recuerda que los hechos se registraron en agosto de 2018, en un bloque de viviendas situado en la calle Salitre. Estaba okupado en su totalidad, siendo el procesado una de las personas que vivían allí. En cambio, la víctima solo estaba de paso, ya que otro hombre le había cedido unos días su cuarto mientras él trabajaba en la feria.

En la noche del día 18, la mujer se retiró a su habitación. Tenía miedo del procesado, ya que unas horas antes había discutido con él. En la resolución judicial se explica que él la insultó y la intimidó diciéndole que le iba a prender fuego. Por eso, cuando se metió en la habitación, cerró con pestillo la puerta.

Sobre las 23.30 horas, los gritos del condenado la despertaron. El hombre intentaba abrir la puerta de su cuarto, a la vez que volvía a insultarla y a amenazarla de muerte. Unos instantes después, usó un mechero para prenderle fuego a la parte baja de la puerta, provocando un incendio que se extendió con rapidez por el interior de la habitación de la víctima debido a que había usado algún tipo de producto acelerante.

La mujer consiguió salir del cuarto después de varios intentos, al lograr abrir el pestillo. Sin embargo, estaba desorientada, por lo que tuvo que ser auxiliada por otro hombre que también residía en el bloque okupado. Él fue quien logró apagar las llamas antes de que el incendio se propagara aún más.

El fuego le provocó quemaduras de segundo y tercer grado a la mujer en el 15-18 por ciento de la superficie corporal, afectándole a zonas como el brazo y la pierna derecha, así como en el abdomen. Heridas que tenían, según se señala en la sentencia, una extensión y profundidad susceptibles de originar el fallecimiento de la mujer. En este sentido, se añade que, de no haber recibido un tratamiento urgente, la víctima hubiera perdido la vida.

Las secuelas

En concreto, fue sometida a una intervención quirúrgica con anestesia general, tras lo que se siguió su evolución en el Servicio de Quemados. Allí el personal especializado le realizó un injerto cutáneo y curas de las quemaduras. Necesitó 60 días para curarse de las lesiones, de las cuales le han quedado numerosas cicatrices.

Por todo ello, los magistrados de la Audiencia Provincial de Málaga han condenado a la citada pena de prisión al procesado, al considerarlo responsable de un delito de asesinato en grado de tentativa en concurso ideal con otro de incendio. Además de los 13 años de cárcel, se le prohíbe acercarse a menos de 500 metros de la mujer, así como de comunicarse con ella, durante diez años.

Asimismo, deberá indemnizar a la víctima. Siempre según se plasma en la sentencia, tendrá que pagarle 5.860 euros por las lesiones y 35.000 euros por las secuelas que presenta tras el incendio.

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