La Junta transferirá agua a la Axarquía desde la desaladora del Atabal por la sequía

La urgencia de las obras se justifica por la «sequía grave» del embalse de La Viñuela.

La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible ha informado al Consejo de Gobierno de sendas actuaciones de emergencia en las  provincias de Málaga y Almería con el objetivo de paliar los efectos de la sequía. La suma total de ambas iniciativas, consistentes en el incremento de la capacidad de tratamiento de agua salobre de la desaladora del barrio malagueño de El Atabal y la mejora de la garantía de abastecimiento en municipios del Valle del Almanzora, asciende a 10,65 millones de euros. Ambas obras beneficiarán a una población de 318.500 habitantes con la generación de 160 empleos verdes. La financiación corre a cargo al cien por cien del canon de mejora de infraestructuras hidráulicas.



Por lo que se refiere a la comarca de la Axarquía, el Consejo de Gobierno ha tomado conocimiento de la declaración de emergencia de la ejecución de las obras de aumento de la capacidad de tratamiento en la instalación desaladora de aguas salobres de El Atabal, en la capital malagueña. Esta infraestructura beneficia a un total de 186.500 ciudadanos, y requerirá una inversión de 3,15 millones de euros.

Esta actuación va a permitir ampliar la disponibilidad de agua para el propio sistema, así como para la transferencia a otros adyacentes, como es el caso de los de la Costa del Sol Occidental y Viñuela. El objetivo principal pasa por aumentar la garantía de suministro.

La urgencia de estas obras se justifica por la situación en la que se encuentra el Embalse de La Viñuela, oficialmente en situación de sequía grave al haber superado el umbral de 41,5 hectómetros cúbicos. La zona de la presa va a ver aumentado el suministro de agua con la obra de incremento de la capacidad de tratamiento de agua salobre de la Desaladora de El Atabal.

Las obras consisten en ampliar los veinticuatro bastidores de osmosis, además de reformar las bombas de alimentación de segunda etapa, y las tuberías y conexiones de las nuevas cajas de presión a los colectores de alimentación, rechazo y salida. Para no frenar el funcionamiento de la infraestructura, la sustitución de equipos está prevista de manera secuencial, permitiendo siempre que la planta esté en marcha al menos a un 90% de sus posibilidades.