Hogar o residencia: qué prefieren los ancianos

Cuando se llega a la tercera edad, las personas mayores comienzan a tener mayores necesidades de cuidados. Las pérdidas de memoria, las limitaciones de movimiento o las dificultades para asearse por uno mismo comienzan a aparecer cuando se llega a cierta edad. Y llegados a este punto siempre surge la duda entre los familiares: atención domiciliaria o residencia.

Muchos familiares de personas mayores que necesitan cuidados y atenciones pueden cuidarles ellos mismos, pero en otras familias las obligaciones laborales o los hijos viviendo en otra ciudad imposibilitan el cuidado de los mayores en primera persona. Es en este punto donde tienen que elegir entre el cuidado de personas mayores a domicilio o el internamiento en una residencia de mayores.



¿Qué prefieren los ancianos en sus últimos años de vida?

Esta pregunta es una de las más importantes que hay que hacerse cuando una persona mayor de la familia presenta necesidades de atención y cuidados. Lo ideal es preguntarle qué es lo que prefiere para estar bien atendido y así hacerle más fácil sus últimos años de vida. Muchos mayores prefieren seguir en su casa, mientras que otros deciden trasladarse a una residencia para estar más atendidos.

Según un estudio realizado por la Comunidad de Sant’Egidio en Barcelona, hasta un 87 por ciento de los ancianos encuestados prefieren pasar los últimos años de vida en su propia casa. Una mayoría abrumadora que no debe sorprender a nadie, pues en casa se sienten más seguros y están en un entorno con el que se sienten familiarizados.

El mismo informe refleja que solo un 4 por ciento de los ancianos que viven en una residencia afirman que desean permanecer en ellas frente a volver a su casa con cuidados domiciliarios. Por tanto, estamos ante una situación que genera una gran insatisfacción a las personas mayores que viven este tipo de situaciones y que al final hacen lo que desean sus hijos o familiares.

Esto ocurre porque para las familias es mucho más fácil encontrar una plaza en una residencia para trasladar a la persona mayor a su cuidado que encontrar una cuidadora profesional que pueda prestar un servicio similar permaneciendo la persona mayor en su propio domicilio. Es, por tanto, una solución más fácil y que aporta más tranquilidad a las familias porque saben que en las residencias hay todo tipo de profesionales para garantizar sus cuidados.

Pero si tenemos en cuenta las opiniones y deseos de las personas mayores, muchas familias tienen que reconsiderar su postura y optar por la atención domiciliaria a través de cuidadoras para cumplir la voluntad de la persona mayor o con limitaciones de estar en el que ha sido siempre su hogar hasta el fin de sus días.

La atención domiciliaria: cómo encontrar profesionales

La atención domiciliaria es la solución preferida por la mayoría de personas mayores. Residir en su propia casa les aporta tranquilidad y solo es necesario encontrar una cuidadora o un cuidador profesional con el que se sienta cómodo y satisfecho. Encontrar este tipo de profesionales es lo más difícil, pues no siempre resulta sencillo encontrar alguien con buenas referencias y que tenga experiencia trabajando con ancianos.

Ahora, gracias a la existencia de plataformas online diseñadas para el ámbito de los cuidados en la tercera edad, es más fácil que nunca encontrar cuidadores cualificados en tu propia ciudad. En este tipo de portales los cuidadores que buscan empleo se registran y ofrecen sus servicios, mientras que las familias que buscan cuidadores pueden consultar los distintos perfiles y elegir el que mejor encaje en sus necesidades.

Una solución para ancianos que quieren pasar sus últimos años en casa

Contratar cuidadores de ancianos es la solución para aquellos que deseen pasar sus últimos años en casa. Existen, además, diferentes tipos de cuidadores en función de las necesidades de cada persona mayor. Están los cuidadores internos, que viven con las personas mayores y velan por su bienestar durante todo el día; los cuidadores por horas, ideal para personas mayores que todavía tienen cierta independencia; y los cuidadores para enfermos, especializados en personas mayores que están enfermas con mayor gravedad.

Esta solución es satisfactoria para las personas mayores, pues están en su casa y disfrutan del hogar que han construido durante toda su vida; pero también para los familiares, que ven a sus mayores más felices y bien cuidados durante todo el día en las manos de un profesional. Una forma de aportar un granito de arena a la felicidad de las personas mayores en sus últimos años de vida.

Como se puede apreciar, las preferencias de los ancianos por residir en su propio hogar frente a trasladarse a una residencia están bastante claras. Aunque hay casos y casos, lo cierto es que contratar los servicios de cuidadores de ancianos a domicilio es la solución que les hace sentir más felices.