Descubre siete cuevas que esconde la comarca de la Axarquía

Hay espectaculares cavidades en los municipios de Rincón de la Victoria, Nerja, Frigiliana, Canillas de Aceituno, Alcaucín y Riogordo, algunas de ellas poco conocidas entre el público.

La Axarquía tiene una enorme riqueza geológica. A las populares Cueva de Nerja y Cueva del Tesoro, hay que sumar otras cavidades de menor tamaño o menos conocidas entre el público en los municipios de Frigiliana, Canillas de Aceituno, Alcaucín y Riogordo. Algunas de estas grutas son puntos de gran afluencia turística, mientras que en otros casos solo son accesibles parcialmente a través de rutas de senderismo o incluso están selladas para su protección arqueológica. A continuación realizaremos un repaso de algunas de las cuevas de la comarca y desvelaremos sus secretos mejor guardados.



Comenzaremos por la más famosa de todas, la Cueva de Nerja, también conocida como la Catedral de la Prehistoria por los restos arqueológicos hallados en su interior. Está situada a los pies de la Sierra de Almijara, cerca de Maro, a 158 metros sobre el nivel del mar. Se trata de una de las cuevas de mayor desarrollo topográfico de Andalucía y fue declarada Bien de Interés Cultural en 2006.

La Cueva de Nerja posee tres bocas de entrada, dos de ellas naturales, y la tercera fue habilitada artificialmente en 1960 para su visita. La cavidad consta de un total de 4.823 metros de recorrido, con un desarrollo prácticamente horizontal y un desnivel de unos 68 metros. El itinerario atraviesa varias salas y permite acercarse a los espeleotemas que conforman el paisaje interior de esta sorprendente formación kárstica. Entre ellos destaca la columna más gruesa del mundo creada por la unión de estalagmitas y estalactitas. Aproximadamente una tercera parte de sus galerías están expuestas a la visita turística.

En el otro extremo de la comarca está la Cueva del Tesoro, en Rincón de la Victoria. Se encuentra en la zona de El Cantal, sobre un promontorio de naturaleza caliza que forma un acantilado a orillas del Mar Mediterráneo. Las distintas galerías que la componen se formaron por el empuje de las corrientes y el oleaje, adoptando las características típicas de las cuevas submarinas. Es una de las tres únicas cuevas de origen marino que se conocen en el mundo, siendo la única de estas características en el continente europeo. Está declarada Bien de Interés Cultural.

La cavidad tiene unos 500 metros de galerías y una zona de lagos. En un cómodo paseo por sus distintas salas se podrá disfrutar de las curiosas formas que el agua ha dejado a través de milenios. Quizás, con un poco de suerte, encuentres el famoso tesoro que, según dicen, aún permanece en la cueva.

A pocos metros de la Cueva del Tesoro se encuentra la Cueva de La Victoria, también en El Cantal, en un entorno de alto valor histórico, ya que durante milenios ha sido escenario en el que han convivido antiguos moradores y diferentes culturas. Los vestigios encontrados en la cavidad van mucho más allá de las pinturas y numerosas piezas han sido recuperadas y hoy siguen expuestas en el Museo Arqueológico Nacional (Madrid) como uno de los principales referentes neolíticos de la península.

El Ayuntamiento de Rincón de la Victoria trabaja para que la Cueva de La Victoria sea abierta al público. Mientras tanto, se puede visitar virtualmente y se puede ver una pequeña reproducción de su interior en el Parque Arqueológico del Mediterráneo del municipio.

En el municipio de Canillas de Aceituno, lindando también con Alcaucín, está la Cueva de la Fájara, próxima a la zona de nacimiento del río Bermuza. Se trata de una cueva viva, con un recorrido en horizontal de más de 1.500 metros y 40 metros en vertical. La cueva posee tres pisos o niveles de cavernamiento, por donde circula un curso de agua y la hace no transitable. El caudal emana por el manantial de la Fájara. La actividad de espeleología requiere de conocimientos, equipos y permisos especiales, por lo que solo debe practicarse cuando se dispone de estas capacidades y recursos, y siempre en compañía de personas cualificadas.

A unos 400 metros al suroeste del puerto de montaña del Boquete de Zafarraya, dentro del término municipal de Alcaucín, tenemos la Cueva del Boquete de Zafarraya. Se abre al pie de un acantilado calizo, a 1.022 metros de altitud. Presenta dimensiones muy reducidas, ya que tan solo penetra en la roca una veintena de metros, mientras que su anchura apenas oscila entre los 0,5 y los 2,5 metros. La entrada de la cavidad se sitúa en una orientación sur, lo que le permite disfrutar de luz solar durante gran parte del día.

En el este de la comarca, Frigiliana esconde la Cueva de los Murciélagos, que adoptó este nombre por haber dado albergue tradicionalmente a una gran cantidad de estos animales. Está situada en la ribera oriental del río Higuerón, a unos 250 metros sobre el nivel del mar. Los materiales recogidos de este yacimiento se encuentran depositados en el Museo de Málaga. Tras la intervención arqueológica se procedió a construir un cerramiento de la cueva al objeto de evitar el continuo saqueo al que era sometido. De hecho, no se puede acceder a la misma si no es con alguien que conozca el terreno.

Terminamos nuestro recorrido en el término municipal de Riogordo, donde en un cortado rocoso próximo al río de la Cueva están las cuevas rupestres del Cortijo de Auta. Son un conjunto de pequeñas cavidades, varias de ellas ocupadas entre los siglos IX y X durante el periodo musulmán, y que se formaron con el mismo proceso geológico que las Cuevas de Nerja. Este tipo de cavernas se forman en zonas kársticas por la acción del agua.

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