Resuelto otro ajuste de cuentas de Marbella: dos detenidos por matar a tiros a un hombre con una metralleta

Hay un tercer arrestado que sería miembro de la organización, aunque la investigación no lo sitúa como presunto autor material del crimen, informa Diario Sur.

La Policía Nacional acaba de resolver el asesinato de Milos Perunic, el montenegrino de 41 años acribillado a tiros con un subfusil en pleno centro de Marbella. La investigación, liderada por el equipo especial creado contra los ajustes de cuentas en la Comisaría Provincial, suma por ahora tres detenidos, dos de los cuales serían presuntos autores materiales del crimen.



El suceso ocurrió el 2 de junio, sobre las 14 horas, en un paso de peatones de la calle Arturo Rubinstein, cerca del edificio popularmente conocido como ‘la lavadora’. La víctima, que vivía en Marbella como el bosnio Slavisa Zekic (identidad falsa con la que fue incluso condenado por tráfico de drogas) caminaba con una bolsa de cartón en la mano cuando un sicario lo ejecutó con una metralleta Uzi, que se caracteriza por su pequeño tamaño.

El autor material del crimen, que ocultaba su rostro bajo un casco de motorista, huyó primero a la carrera y, después, a bordo de una motocicleta en la que, al parecer, le esperaba su cómplice. Los sanitarios no pudieron hacer nada por Milos Perunic. Había recibido una decena de impactos de bala, alguno de ellos en la cabeza.

El grupo especial contra los ajustes de cuentas, ayudado por la Udyco y el Greco Costa del Sol, logró identificar a los presuntos autores del asesinato, que habían huido de la provincia. Con ayuda de sus homólogos de Barcelona y Gerona, se consiguió ubicar a ambos en Cataluña, donde han sido detenidos esta misma semana. Ambos son de origen croata.

En la misma operación ha sido arrestado otro ciudadano extranjero, en este caso en Marbella, al que la Policía Nacional relaciona con el ajuste de cuentas y las organizaciones implicadas, aunque no se le señala como autor material del crimen, según aclararon las fuentes consultadas.

Los investigadores tuvieron claro desde el primer momento que el asesinato de Perunic quedaba enmarcado en una enquistada guerra entre clanes balcánicos que ha dejado crímenes por media Europa. El montenegrino habría pertenecido a una de esas organizaciones, si bien no se le sitúa en los escalafones altos de la misma.

Perunic llegó a España como Slavisa Zekic en el año 2013. Un año después, el 11 de septiembre de 2014 –recordaba bien la fecha porque coincidió con el día y el mes del atentado a las Torres Gemelas–, fue detenido en aguas de la costa de Ceuta a bordo de una barca de 60 caballos junto a dos españoles y 31 kilos de cocaína.

La Fiscalía pidió para Slavisa una condena a 13 años de prisión. La sentencia, dictada de conformidad con el procesado, rebajó la pena a seis años de cárcel. Cumplió la mayor parte de su condena en la prisión algecireña de Botafuegos, donde dejó un expediente sin mácula.

Desde Instituciones Penitenciarias confirmaron que mostró siempre en forma de dinero (para el economato o para llamadas al exterior), material deportivo o algún tipo de privilegio (no beneficio) penitenciario.

Fue asesinado cuando se encontraba ya en libertad condicional y a punto de cumplir su condena, que además conllevaba la expulsión, aunque Slavisa ya había comunicado a su entorno que estaba dispuesto a pleitear porque no quería abandonar el país.

El de Milos Perunic fue el segundo ajuste de cuentas en la provincia en el proceso de desconfinamiento tras la cuarentena impuesta por la pandemia del coronavirus. El primero también fue en Marbella. La víctima, un joven británico, ingresó en el Hospital Costa del Sol con cuatro disparos en las piernas.

La policía también resolvió el caso y detuvo a dos ingleses y a un irlandés en relación a los hechos. Para los investigadores, fue un aviso de su propia organización por algún desaire a los jefes. Pero al menos vivió para contarlo.

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