Consejero de Educación y Deporte de la Junta, persona clave en el baloncesto malagueño y nacional, peleó en los últimos años contra una grave enfermedad

Francisco Javier Imbroda Ortiz (Melilla, 1961) falleció en Málaga a los 61 años. El consejero de Educación y Deporte y previamente persona clave en la expansión del baloncesto a nivel local y nacional, peleó en los últimos años contra una grave enfermedad, un cáncer de próstata. Salió adelante, se recuperó y siguió en primera política hasta las últimas semanas. Recibió también dos grandes homenajes de su gran amor, el mundo de la canasta. En enero, con la colocación de su la estrella en la explanada del Martín Carpena y en febrero, durante la Copa del Rey de Granada, en la que fue persona clave para su celebración. Desgraciadamente, la enfermedad siguió latente. Empeoró en las últimas semanas y acabó con su vida.



Como publica Málaga Hoy, en estos últimos, Imbroda dijo varias veces que «ya no pienso en años, sino en semanas». En 2016 se le diagnosticó la enfermedad, pero no obstó para que poco después diera el salto a la arena política con Ciudadanos. A finales de 2017 relató en una carta la experiencia vital que suponía enfrentarse a un «cáncer de próstata de grado 10, el más agresivo y con metástasis en esa zona que no voy a detallar, para qué. Con el diagnóstico comienza un calvario, sobre todo porque sientes que la muerte te viene a visitar y con intención de quedarse. La vida y su final te recorre la cabeza multitud de veces. Desconoces qué sucederá. Te empiezan a hablar de supervivencia, de retrasar lo que parece inevitable, de nuevas técnicas, tratamientos varios, nuevos fármacos, escuchas y escuchas, y uno pasa automáticamente a pertenecer al mundo de los indefensos pacientes, inconscientes del tiempo que les queda», retrataba con conmovedora frialdad sus sentimientos con la enfermedad. «Luchar por la vida, no dudes de que es posible», cerraba.

En este periodo al frente de la Educación en Andalucía tuvo que lidiar con no pocos problemas. Desde el Covid y las medidas de distanciamiento hasta las críticas por la masificación en las aulas pasando por una polémica con el aterrizaje en la comunidad de una universidad privada.

En el mundo del deporte fue pionero en el mundo del baloncesto, encendió la locura por el deporte en Málaga llegando a aquella recordada final de Liga del triple de Ansley en el 95, hizo después lo propio en Sevilla con las finales de Copa y Liga del Caja San Fernando y fue después técnico del Real Madrid y la selección española. Tras su paso por los banquillos fue también comentarista de televisión.

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