‘Alcoblock’: así funciona el sistema de la DGT para impedir que conduzcas si bebes

Este alcoholímetro con bloqueo será de obligatoria instalación en todos los coches de nueva fabricación a partir del mes de julio.

De aquí al año 2050, el principal objetivo propuesto por el Parlamento Europeo pasa por acabar con los fallecimientos ocurridos en la carretera. Para alcanzar dicha meta, la Unión Europea cuenta con la implantación en todos los coches de nueva fabricación, a partir de este año 2022, de un sistema de asistentes electrónicos que conseguirán aumentar la seguridad del conductor de manera más eficiente.



Esta serie de dispositivos incluyen cámaras trasera para detectar el tráfico cruzado, asistentes de Velocidad Inteligente o incluso detectores capaces de verificar la fatiga del conductor. Adicionalmente, la DGT, Dirección General de Tráfico, va más allá y añade otros dispositivos como la caja negra o el sistema de Frenada de Emergencia BAS y EBA. Uno de los más relevantes se encuentra encaminado a detectar los efectos del alcohol en la persona al volante: el alcoblock. Así funciona este gadget cuya meta principal es acabar con los accidentes fruto del alcohol en las carreteras, según informa Málaga Hoy.

 

¿Qué es y para qué sirve el alcoblock?

La Memoria de víctimas mortales de accidentes de Tráfico del año 2020, realizada por el Instituto Nacional de Toxicología, refiere que hasta 291 de los 507 fallecidos en la carretera contaban con resultados positivos en alcohol o drogas. A pesar de las drásticas campañas de prevención llevadas a cabo por la DGT la situación al volante no mejora en las carreteras españolas. Por ello, el organismo ha decidido poner en marcha la implantación a partir del próximo mes de julio en todos los vehículos de nueva implantación el alcoblock.

Este dispositivo de instalación obligatoria en todos los nuevos modelos consta de un alcoholímetro con bloqueo. Este tipo de sistemas depende directamente de la normativa relacionada con la materia de cada país, por lo que será el propio Gobierno de España el que deba dar luz verde a esta nueva medida. El alcoblock cuenta con un funcionamiento muy sencillo, al poner el contacto del vehículo la persona encargada de la conducción deberá realizar la prueba de alcoholemia. El proceso es idéntico al que se realiza por parte de los agente de Tráfico, debiendo soplar por la boquilla y comprobando el resultado del análisis que realizará el propio sistema.

Si la tasa de alcohol superase la permitida en sangre será el propio sistema el que impida que podamos arrancar el vehículo. El propio alcoblock cuenta con una pantalla donde aparecen varios perfiles disponibles, entre ellos los del conductor y todas las pruebas a las que se ha sometido desde que realizó la primera. El dispositivo puede almacenar hasta 100.000 pruebas. En cuanto a la picaresca sobre la posibilidad de falsear los datos la respuesta de la DGT ha sido contundente: no es posible engañar al dispositivo. Esto se debe a que el alcoholímetro cuenta con unos sensores que mediante el uso de dispositivos mecánicos impiden la conducción tras haber rebasado la tasa de alcohol. En cuanto a que otra persona se haga pasar por el conductor el aparato cuenta con tecnologías como detección facial, de huellas dactilares e incluso de pupila.