Cómo mantener tu coche en óptimas condiciones

Muchos de nosotros utilizamos nuestros vehículos con bastante frecuencia, ya sea para desplazarnos a nuestros lugares de trabajo, o bien para ir a otros lugares en nuestros días de descanso. Debido al uso que le damos, es muy importante que realicemos periódicamente un mantenimiento preventivo en nuestros coches, así evitaremos que el día menos pensado tengamos una inesperada avería que arruine nuestros planes.

Un buen mantenimiento debe abarcar varios puntos, lo más habitual es comprobar el estado de los neumáticos, la batería, el nivel de aceite, la refrigeración del motor, los filtros, los amortiguadores, los frenos, etc. Además de ello, también debemos prestar atención a otros elementos menos conocidos, pero que son igualmente importantes, como por ejemplo la válvula EGR.



En pocas palabras, la válvula EGR es un elemento habitual en los coches que reduce la contaminación que producen. Se encarga de redirigir los gases de escape hacia la cámara de combustión, y logra reducir significativamente la emisión de gases contaminantes y perjudiciales para nuestra salud y para el planeta que habitamos.

Las averías en la válvula EGR suelen ser más habituales en los coches con motores diesel, debidas principalmente al uso diario que realizamos. Muchos de nosotros solemos utilizar el vehículo para trayectos cortos y a baja velocidad en el interior de la ciudad. Esto provoca que la carbonilla que se produce en la combustión se adhiera a las paredes de la válvula y del circuito, por lo tanto, nuestro coche «respira» peor y el rendimiento empeora. Incluso puede darse el caso de que la válvula quede obstruida y nos aparezca el correspondiente aviso en el cuadro de mandos. Esta situación no es aconsejable, pues notaremos un mal funcionamiento y el aumento de la contaminación que emitimos.

Siempre es difícil prevenir una avería, pero en este caso podemos cambiar nuestros hábitos de conducción para evitar este tipo de fallos. El mejor de los consejos es olvidarnos de la conducción eficiente de vez en cuando, para ello deberemos utilizar marchas más cortas y pisar el acelerador con cierta alegría. De esta forma conseguiremos que aumente la cantidad de aire que pasa por el motor y que el sistema se limpie por sí mismo. Una sencilla forma de conseguirlo sería realizando trayectos más largos y por carretera, circular entre 10 y 15 minutos cada 2 o 3 semanas puede ser más que suficiente.

En caso de que el método anterior no sea suficiente, tendremos que recurrir a una limpieza de la válvula EGR. La dificultad de este proceso depende de cada vehículo y del tipo de válvula que lleve equipada. En algunos casos es tan sencillo que puedes ser tú quien trate de limpiar la válvula, sobre todo si se trata de una válvula mecánica. Sin embargo, en otros casos puede ser más complicado y tendrá que ser un mecánico profesional quien deba hacerlo. Incluso puede darse el caso de que sea mucho más sencillo sustituir la vieja válvula por una nueva, sobre todo si la válvula es de tipo electrónico. En cualquier caso, te recomiendo que antes de hacer nada busques información sobre tu coche y la válvula EGR que llevas equipada, y si tienes cualquier duda, no dudes en acudir a tu mecánico de confianza, él mejor que nadie será el que te aconseje lo mejor que puedes hacer.



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