Varios policías nacionales de Málaga se contagian de Covid-19 durante el apoyo al control del confinamiento de los temporeros de Albacete

Son efectivos de la UIP de la Policía Nacional, que habían acudido a la provincia a controlar el confinamiento de los temporeros, informa Diario Sur.

Varios efectivos de la Policía Nacional de Málaga han dado positivo en Covid-19 durante un servicio de apoyo en Albacete. Según han confirmado fuentes oficiales a este periódico, se han detectado «algunos positivos» y se ha activado el protocolo sanitario. Todos se encuentran bien y los que están experimentando síntomas son similares a «un mal resfriado», según fuentes consultadas.



Los agentes afectados pertenecen a la Unidad de Intervención Policial (UIP), concretamente de miembros del cuarto grupo de la V unidad de esta división de seguridad, según fuentes confirmadas. Estas mismas fuentes precisan que el número de policías que trabajan en Málaga afectados por este brote son nueve, a los que se les suman otros dos procedentes de la provincia de Sevilla que también acudieron a Albacete en apoyo a las labores policiales derivadas del confinamiento de los jornaleros.

Según las fuentes consultadas, los agentes de la Policía Nacional de Málaga que han dado positivo están confinados en habitaciones individuales del hotel en el que se alojaban, mientras que el resto de los compañeros del cuarto grupo han regresado a sus casas con un resultado negativo, aunque están guardando cuarentena por prevención.

El desplazamiento de los agentes a la provincia de Albacete se produjo el pasado miércoles día doce. Los primeros test PCR positivos se detectaron el día 19, momento desde el que los agentes están completamente aislados del exterior. Según las fuentes consultadas, los efectivos policiales de Málaga acudieron a la provincia de Castilla-La Mancha para relevar a los compañeros sevillanos que se habían desplazado en funciones de apoyo y control.

Los problemas relacionados con los trabajadores del campo en Albacete por la pandemia comenzaron a registrarse a mediados de julio. A principios de este mes de agosto, las autoridades sanitarias decretaron el confinamiento de unos 200 temporeros, que fueron trasladados a la Institución Ferial de Albacete (IFAB), donde se registraron varias revueltas, protestas y conatos de violencia contra los agentes encargados de que se cumpliesen las medidas sanitarias.

La mayoría de estos trabajadores son de origen africano (Senegal, Mali y Marruecos principalmente) y suelen enviar los ingresos obtenidos en la recogida de temporada a sus familias, como indicaba a la agencia EFE el portavoz del Colectivo de Apoyo al Inmigrante (Acaim), Cheikhou Cisse. El primer brote se detectó en un asentamiento ilegal en una antigua nave de cereales, en la que varios de estos trabajadores presentaron síntomas y fueron diagnosticados con Covid-19.

El primer conato de resistencia lo protagonizaron cerca de un centenar de trabajadores procedentes del norte de África, que se saltaron el confinamiento el domingo 19 de julio y protagonizaron incidentes en el municipio de Albacete. El cinco de agosto se registraron varias fugas del IFAB tras lo que se produjeron reubicaciones de los temporeros confinados, que fueron seguidos de un motín de cinco horas en los que pedían que les dejasen salir a trabajar.

 

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