El presidente de la Diputación de Málaga, Francisco Salado, ha afirmado que “la próxima década será decisiva” para el futuro de la provincia y ha estimado en 15.000 millones de euros la inversión pública necesaria para afrontar los retos derivados del crecimiento experimentado por Málaga en los últimos años.
Durante una conferencia celebrada en Madrid en el marco del Executive Forum España, Salado ha expuesto la transformación económica, social y demográfica de la provincia en los últimos 25 años, destacando que el PIB malagueño ha crecido un 176%, frente al 130% de Andalucía y el 131% del conjunto de España.
“Podríamos hablar, si me lo permiten, del ‘milagro económico’ de Málaga”, ha señalado el presidente provincial, quien ha defendido que la provincia vive actualmente “el momento de mayor esplendor de su historia”.
Según los datos aportados por Salado, Málaga ha registrado alrededor de 45 puntos porcentuales más de crecimiento acumulado que la media andaluza y nacional durante las dos últimas décadas, consolidándose como uno de los principales motores económicos del país.

Málaga se acerca a los dos millones de habitantes
El presidente de la Diputación también ha puesto el foco en el crecimiento demográfico de la provincia, que ha pasado de 1,3 millones de habitantes a comienzos de siglo a cerca de 1,9 millones en la actualidad.
Las previsiones apuntan a que Málaga superará los dos millones de habitantes entre 2030 y 2031, convirtiéndose en la provincia más poblada de Andalucía.
“Málaga ha cambiado de escala. Y ahora necesitamos que las inversiones públicas y privadas cambien también de escala”, ha insistido Salado.
En el ámbito empresarial, ha destacado que el tejido productivo malagueño ha crecido un 87% desde el año 2000, pasando de 76.081 empresas activas a más de 142.000, cifras que duplican el crecimiento registrado en Andalucía y triplican el experimentado por España.
Asimismo, ha subrayado que la recaudación fiscal generada en la provincia se ha multiplicado por cinco en este periodo, pasando de 1.330 millones de euros en 2000 a unos 6.550 millones en 2025.
Movilidad, agua, vivienda y energía, los principales retos
Francisco Salado ha advertido de que el crecimiento sostenible de la provincia puede verse frenado por cuatro grandes desafíos: la movilidad, el agua, la vivienda y la capacidad eléctrica.
Por ello, ha reclamado al Gobierno central inversiones de gran calado para responder a las necesidades actuales de Málaga.
“Málaga necesita infraestructuras e inversiones de liga mayor”, ha afirmado.
En este sentido, ha añadido que “no se puede tratar como secundaria a una provincia que actúa como una de las grandes locomotoras económicas de España”.
Entre las actuaciones consideradas prioritarias figuran el tren de la Costa del Sol, la mejora de las líneas de Cercanías, la ampliación del Metro de Málaga, nuevas infraestructuras hídricas como desaladoras y presas, la mejora de la red eléctrica y el impulso a nuevas inversiones sanitarias y de tratamiento de residuos.
La vivienda, uno de los principales problemas
El presidente provincial también ha alertado sobre la situación del mercado inmobiliario y la necesidad de impulsar vivienda asequible.
“Si la vivienda es percibida como el principal problema de nuestro país, no es aceptable que apenas reciba el 1% del presupuesto público”, ha manifestado.
Además, ha recordado que existen importantes desarrollos urbanísticos pendientes por falta de capacidad energética, con más de 22.000 viviendas bloqueadas en Málaga capital, unas 12.000 en la Costa del Sol y más de 4.000 en la Axarquía.
Inversiones de la Diputación
Durante su intervención, Salado ha defendido el papel de la Diputación de Málaga en áreas como el agua, la movilidad o la promoción turística.
Ha destacado los 27,9 millones de euros movilizados este año para actuaciones relacionadas con el agua, así como los 30 millones de euros anuales destinados a la mejora de carreteras y comunicaciones del interior de la provincia.
También ha puesto como ejemplo proyectos como el Caminito del Rey, la Senda Litoral, la Gran Senda de Málaga, la marca Sabor a Málaga o las iniciativas vinculadas al aprovechamiento energético de la biomasa.
Para concluir, el presidente de la Diputación ha mostrado su confianza en el potencial de crecimiento de la provincia, aunque ha insistido en la necesidad de aumentar las inversiones públicas y privadas.
“Málaga no es una moda pasajera. Málaga es un proyecto sólido de futuro. Si hemos llegado hasta aquí con tantas limitaciones, imaginen hasta dónde puede llegar si cuenta con la movilidad, el agua, la vivienda y la energía que necesita. Ese es el reto. Y esa es la oportunidad”, ha concluido.





