Muere la madre de Isabel Pantoja, Ana Martín

Doña Ana ha fallecido este miércoles a los 90 años de edad tras una larga enfermedad. Sus restos serán incinerados en el tanatorio de Jerez de la Frontera.

La madre de Isabel Pantoja, doña Ana, ha fallecido este miércoles a los 90 años de edad. La matriarca del clan llevaba meses delicada de salud y hacía tan sólo cuatro días que había abandonado el Hospital de Puerto Real, en Cádiz. Sus restos mortales serán incinerados, en las próximas horas, en el tanatorio de Jerez de la Frontera, ha informado el diario Málaga Hoy.



El fallecimiento de doña Ana, quien padecía una enfermedad degenerativa, podría hacer que una de sus nietas, Anabel Pantoja, aplace su boda, prevista para el viernes en la isla canaria de La Graciosa. Hasta allí se habían desplazado ya no sólo Anabel sino Kiko Rivera, el hijo mayor de Isabel Pantoja, quien previsiblemente se trasladará a Cádiz para dar el último adiós a su abuela.

Ana Martín nació el 22 de mayo de 1931 y siempre ha sido la mejor compañía para su hija, Isabel Pantoja, a la que estaba muy unida. Bailaora flamenca, era conocida como Ana La Melones porque su padre era frutero y se casó con Juan Pantoja Cortés, conocido cantaor integrante del grupo Los Gaditanos y letrista de flamenco, en 1952. Tuvieron cuatro hijos: Juan, Bernardo, Agustín e Isabel y, en 1974, cuando Isabel sólo tenía 18 años su marido falleció y dejó viuda a doña Ana.

Ana Martín dio a luz a su hija María Isabel el 2 de agosto de 1956, en la calle Juan Díez de Solís, en el barrio de Triana. Las estrecheces económicas por entonces llevó a la familia a vender en su casa frutas y verduras. Isabel siempre fue su ojito derecho; con siete años ya despuntaba por su espontaneidad coplera y se subió por primera vez a un escenario.

Con 13 años la tonadillera, que llegó a ser una de las cantantes españolas más seguidas en todo el mundo, se trasladó a Palma de Mallorca para trabajar en el tablao El Rombo junto a su primo Chiquetete. Su primer disco lo grabó en 1974 poco después de llegar a Madrid, ya por entonces doña Ana se convirtió en su sombra. En 1978 Isabel Pantoja recibía el espaldarazo al tener una noche monográfica en el programa Cantares, conducido en la Primera Cadena por Lauren Postigo.

La presencia de la madre de la cantante la elevó a icono de familiar celoso y protector. A lo largo de todo este tiempo, en el tobogán de vivencias de Isabel, con la muerte de Paquirri, la viudedad, la crianza de sus nietos, Kiko e Isabel, la relación con el entonces alcalde de Marbella, Julián Muñoz, y la deriva hasta acabar en la cárcel por corrupción urbanística, fueron demasiadas pruebas para la madre, leal siempre a sus hijos y sus nietos.

Ana Martín se entregó a los suyos y quería a todos sus nietos por igual, pero a Kiko siempre la unió una relación especial, pues al morir su padre y con su madre trabajando, la abuela se convirtió en la cabeza de familia. No hay más que recordar que el DJ le puso Ana a su hija mayor en honor a su abuela. La madre de la cantante siempre ha vivido con ella e Isabel siempre le ha demostrado el cariño incondicional que le tiene, como cuando participó en Supervivientes y le envió una sentida felicitación por su 88 cumpleaños: «Quiero decirle que la amo, que la quiero con locura…», afirmó entonces.

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