Las acciones más usadas en España para saltarse el cierre perimetral en Semana Santa y las restricciones por la Covid

Las medidas, recogidas en el decreto de estado de alarma, contemplan una serie de excepciones a las que muchos se han aferrado para poder esquivar la multa pertinente por viajar cuando no deben.

La restricción de la movilidad entre comunidades y provincias para contener los contagios de coronavirus está sacando a relucir las artimañas empleadas por numerosas personas para burlar los cierres y poder desplazarse a otras regiones.



Las medidas, recogidas en el decreto de estado de alarma, contemplan una serie de excepciones a las que muchos se han aferrado para poder esquivar la multa pertinente por viajar cuando no deben. Entre ellas, figuran las razones sanitarias, laborales, educativas, por retorno a la residencia habitual, cuidado de mayores u otras situaciones «de necesidad» o «de fuerza mayor».

Casos que deben demostrar estar «adecuadamente justificados», y a los que muchos han apelado (en ocasiones aportando justificantes falsos, manipulados o de personas ajenas) para una escapada de fin de semana, una visita a un amigo o familiar u otras razones que, aunque sean las verdaderas, no figuran en dichas prerrogativas.

Justificantes laborales

 

Quizás la más usada es la causa laboral. Hay muchas empresas que emiten justificantes diarios o semanales, de forma general, para que sus trabajadores los usen en caso de necesitarlo por viajes de trabajo. No obstante, son numerosas las ocasiones en las que algunas personas se valen de esos justificantes (que realmente no necesitan) para poder desplazarse entre territorios confinados.

Citas médicas

Otra ‘picaresca’ detectada con frecuencia para burlar los controles es la justificación médica o sanitaria. Consultas médicas de distintas comunidades autónomas ya han denunciado un fenómeno que les está causando una sensación de falsa saturación. Y es que hay personas que, para que les permitan viajar, solicitan una cita médica en la región de destino a la que pretenden llegar; pero luego no acuden, sino que simplemente usan el motivo para presentarlo en los controles.

En las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla -donde la incidencia se mantiene disparada desde hace semanas-, esta estratagema ha sido muy usada por sus ciudadanos para viajar a la península. El propio presidente ceutí, Juan Vivas, alertó de la cantidad de intentos de embarque que han tenido que ser rechazados desde principios de año, señalando que la mitad alegan hacerlo «para regresar al domicilio familiar» y un 25% presenta citas médicas inventadas.

Estudiantes: DNI para marchar, carnet universitario para volver

Mención aparte merece el caso de los estudiantes universitarios que tanta polémica han suscitado desde el principio de la pandemia. De hecho, en un principio se les iba a prohibir desplazarse y volver al domicilio familiar por Semana Santa, una medida que al final fue revocada. Todavía no se ha logrado encontrar la mejor solución para la situación de los y las estudiantes que, en la gran mayoría de los casos, estudian en una capital de provincia, pero mantienen su residencia habitual en el domicilio familiar.

Muchos optan por la responsabilidad y deciden aplazar los viajes a su localidad de origen si así lo demandan las autoridades sanitarias. Otros, sin embargos, acuden al padrón y a la dirección que figura en su DNI para que no les pongan problemas a la hora de volver a casa. Al volver, por lo contrario, sí que muestran cualquier papel que demuestre que están viajando por motivos educativos, es decir, que vuelven a la ciudad en la que se encuentra la universidad donde estudian.

Federarse para burlar los controles

El último truco detectado hace poco más de un mes es el de federarse como montañero para saltarse los confinamientos. Varias federaciones ya han alertado de un ‘boom’ de las solicitudes de licencias deportivas; pues es uno de los supuestos bajo los que se permite el desplazamiento entre comunidades.

«Recibí 70 llamadas de gente ofreciéndome el doble de lo que vale una licencia porque tenían una comida familiar», reconoció a ‘La Voz de Asturias’ el presidente del grupo de montaña Llazarandin, Fabián de la Guerra.

Por «fuerza mayor»

Otras personas menos agudas se han agarrado a las últimas excepciones (por razones de fuerza mayor o necesidad) para inventarse excusas, cuando menos, memorables. En Murcia, por ejemplo, un hombre fue multado tras saltarse el cierre perimetral alegando que buscaba satisfacer la necesidad básica de practicar sexo con su pareja, en la ciudad de Alicante.

Al ser detenido en el acceso sur a la ciudad de Alicante por la policía local, el pasajero llegó incluso a mostrar un recorte del periódico en el que se apuntaba como excepción «las necesidades básicas del ser humano», entre las que el hombre señaló la necesidad de mantener relaciones sexuales con su pareja, a la que hacía más de un mes que no veía. «Es una necesidad básica, como el comer», aseguró antes de ser multado y obligado a volver a Murcia.

Luego están los que apuestan por la aleatoriedad de la suerte y deciden desplazarse con la esperanza de no ser parados. Este mismo viernes, una madrileña de 78 años era denunciada por la policía local de Alicante al descubrir que se había saltado el cierre perimetral de la Comunitat Valenciana para pasar unos días en su segunda residencia, situada en la playa de San Juan.

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