La Junta mantiene la asignación de 3.000 metros cúbicos por hectárea para el regadío

Esta dotación se acordó en el último comité de gestión del sistema, celebrado el pasado jueves conjuntamente con las otras dos zonas de la provincia, el Guadalhorce y la Costa del Sol, informa Diario Sur.

Los regantes de la Axarquía respiran aliviados tras conocer la decisión de la Junta de Andalucía de mantener la asignación para la zona regable del Guaro, compuesta por 6.247 hectáreas, en los próximos meses en 3.000 metros cúbicos por hectárea y año, a pesar de que el embalse de La Viñuela, del que se suministra, se encuentra únicamente al 32,51% de su capacidad, con 53,78 hectómetros cúbicos almacenados, lo que supone 13 menos que hace justo un año. Esta dotación se acordó en el último comité de gestión del sistema, celebrado el pasado jueves conjuntamente con las otras dos zonas de la provincia, el Guadalhorce y la Costa del Sol.



Esta decisión se adopta a pesar de que el sistema está en situación de sequía grave, con una pluviometría que hasta ayer ha sido un 25% inferior a la del año anterior, con únicamente 266,9 litros por metro cuadrado en la zona del embalse frente a los 355 que habían caído hasta hace justo doce meses. Desde que comenzó el año hidrológico, los regantes han consumido apenas 4,5 de los 18,7 hectómetros cúbicos que tienen asignados, «lo que denota la dosificación y uso racional que del agua del embalse se está haciendo por las comunidades de regantes», recoge el informe técnico que se trasladó al sector en la reunión.

No obstante, los productores de frutas subtropicales de la zona, con más de 13.000 hectáreas de cultivo, de las que 8.000 son de aguacates y 5.000 de mangos, siguen demandando la ejecución de obras hidráulicas de emergencia para paliar la falta de recursos. «Siguen sin conectar los pozos del río Chíllar y sin usarse las aguas regeneradas de las depuradoras de Vélez-Málaga, Algarrobo o Torrox», se quejó el técnico de Asaja en la comarca oriental Benjamín Faulí.

La Junta considera que el volumen del embalse es «crítico», al tener apenas la mitad de la media de los últimos diez años. «El volumen es inferior a las demandas de dos años, comprometiendo los consumos para este periodo», afirma.

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