La Audiencia Provincial de Málaga ha condenado a cuatro personas por montar una organización que captaba mujeres en apuros económicos en países de Sudamérica y las trasladaban a la capital para explotarlas sexualmente en pisos y casas de citas. Las víctimas acababan alojadas en viviendas bajo el control del grupo, donde les ponían normas muy duras y las hacían trabajar casi sin parar, aprovechando justo su situación vulnerable.
Según la sentencia, la principal acusada organizaba los viajes, pagaba los billetes y llevaba el alojamiento, mientras unas colaboradoras conocidas como ‘mamis’ vigilaban a las mujeres, les ponían sanciones y les decían cómo funcionar en los pisos. La red sacaba tajada también vendiendo cocaína a los clientes y usaba contratos falsos de alquiler más cámaras para esconderlo todo y tenerlas controladas.
La cabecilla ha sido condenada a 32 años de prisión por los delitos de trata, prostitución y tráfico de drogas, mientra que a los otros tres se les ha impuesto penas más ligeras, según informa DiarioSUR.





