Una mujer de nacionalidad sueca es detenida como presunta responsable del incendio en los acantilados de Maro

La vecina reside en una vivienda rural del entorno y confesó a los agentes de la Policía Local y de la Guardia Civil que estaba quemando unos restos de poda en su parcela sin tomar las medidas de seguridad y que las llamas se extendieron «sin querer».

El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil ha detenido a una mujer de nacionalidad sueca, nacida en 1970, como presunta responsable del origen del incendio registrado el pasado Jueves Santo en el entorno de la torre vigía de Maro, dentro del paraje natural de los Acantilados de Maro-Cerro Gordo, y que se saldó con unas cuatro hectáreas de pinar y monte bajo calcinadas, informa Diario SUR. Esta vecina, que reside en una pequeña vivienda rural en las inmediaciones, confesó a los agentes que llegaron a la zona en cuanto se declaró el fuego, que estaba quemando unos restos de poda en su parcela y que se le extendieron las llamas «sin querer».



Según relata SUR, estaba realizando estas tareas sin las correspondientes medidas de seguridad. Lo que comenzó siendo una pequeña hoguera, prendida con un poco de incienso, se convirtió en un pavoroso incendio que obligó a movilizar a más de 60 efectivos, entre integrantes del Plan Infoca de la Junta de Andalucía, del Consorcio Provincial de Bomberos, Protección Civil de Nerja, Guardia Civil y Policía Local.

Como consecuencia del fuego tuvieron que ser evacuadas, al menos, cinco personas que estaban o vivían en las inmediaciones y a otro grupo, también de cinco personas, entre ellas una menor de 12 años, y un perro, hubo que rescatarlos por vía marítima al encontrarse en la cala del Carrizal, rodeada por las llamas. Una embarcación del Servicio Marítimo del Instituto Armado, con el apoyo de una moto de agua de Protección Civil de Nerja, los sacaron a todos al filo de la media noche del Jueves Santo.

El fuego ha afectado a zonas de un gran valor ecológico y paisajístico. Al parecer, la hoguera se reavivó por causa del incienso, que fue precisamente el iniciador del incendio, a lo que se sumó, en las horas iniciales, el fuerte viento de poniente que azotaba la zona. Desde el Infoca apuntaron, a través de las redes sociales, que «aún en época de bajo riesgo, el uso del fuego en actividades agrícolas o forestales (como quemar restos de poda), cuando no se realiza en condiciones de seguridad (con viento y déficit hídrico), es decir… sin toda la precaución, puede tener terribles consecuencias».

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