El barrio marbellí de Las Albarizas vuelve a situarse en el foco tras un doble operativo desarrollado en los últimos meses que ha terminado con once detenidos, varios puntos de venta de droga desmantelados y el hallazgo de túneles subterráneos utilizados para ocultar sustancias y facilitar huidas.
La actuación, ejecutada en dos fases, se centró en un entramado dedicado presuntamente a la distribución de cocaína, hachís y marihuana desde distintos inmuebles ocupados del mismo bloque. Según la investigación, los implicados contaban con funciones perfectamente repartidas: venta directa, vigilancia de accesos, captación de compradores y traslado constante de la droga para dificultar las intervenciones.
Uno de los aspectos que más complicó la operación fue la estructura del entorno. Los investigadores detectaron pasadizos y túneles subterráneos que conectaban distintas zonas del barrio y que, presuntamente, eran utilizados tanto para esconder sustancias estupefacientes como para evadir controles. 
En la segunda fase del dispositivo se practicaron cinco registros simultáneos y ocho arrestos. Durante las entradas se intervinieron armas blancas, droga y cerca de 1.500 euros en efectivo. En total, sumando ambas actuaciones, fueron incautados 133 gramos de hachís, 111 gramos de marihuana, pequeñas cantidades de cocaína y tussi, además de más de 2.400 euros.
La investigación también reveló un sistema de vigilancia vecinal improvisado alrededor de los puntos de venta. Los sospechosos controlaban movimientos desde balcones y accesos del bloque, mientras otras personas actuaban como “aguadores”, alertando de la llegada de patrullas o de movimientos extraños en la zona.
La primera fase del operativo, desarrollada a comienzos de año, ya había permitido detener a tres personas vinculadas al mismo entramado. Los agentes detectaron entonces una red de intermediarios y colaboradores que cambiaban continuamente de funciones y apariencia para dificultar su identificación. 





