El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, ha anunciado una reunión con las peñas malaguistas este sábado para «escuchar opiniones».
Máxima incertidumbre sobre el futuro de La Rosaleda como sede del Mundial 2030 de fútbol. El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, ha anunciado este viernes que el proyecto está ahora en un momento de «escuchar opiniones«, dejando el peso de la decisión en la Federación de Peñas Malaguistas y el Málaga CF, con quienes se reunirán las tres instituciones implicadas -Junta, Diputación y Ayuntamiento- este sábado, según publica el diario Málaga Hoy. Se mantiene así la inquietud sobre una posible renuncia como sede del Mundial.
La situación se ha complicado debido, principalmente, al traslado temporal del equipo malaguista -necesario para realizar las obras entre 2026 y 2028- al Estadio de Atletismo Ciudad de Málaga, que solo podría albergar a 12.500 espectadores, cifra insuficiente frente a los 26.500 abonados actuales del club blanquiazul.
La designación de España como una de las sedes del Mundial de 2030 parecía una oportunidad histórica para reformar y ampliar la capacidad del estadio hasta aproximadamente 45.000 localidades. Así lo anunciaron inicialmente el Ayuntamiento de Málaga, la Junta de Andalucía y la Diputación, propietarias del estadio, que se han comprometido a invertir 270 millones de euros a partes iguales para tal propósito.
En cuanto a una posible ampliación del Ciudad de Málaga, el alcalde de Málaga ha comentado que «técnicamente todo es viable dentro de un límite, pero ahora lo que queremos hacer es escuchar». La complicada viabilidad del proyecto y los ajustados plazos para la obra han hecho que se tambaleen los cimientos de la sede mundialista.





