La Junta de Andalucía ha aprobado oficialmente el replanteo de la línea delimitadora entre los términos municipales de Canillas de Albaida y Cómpeta, fijando sus coordenadas geográficas conforme al sistema cartográfico actual. Así se recoge en la Orden del pasado 23 de febrero de 2026 publicada en el BOJA, que establece los datos identificativos definitivos de la linde histórica, informan los compañeros de Diario Sur.
La resolución, firmada por el consejero de Justicia, Administración Local y Función Pública, José Antonio Nieto, no supone la modificación del deslinde histórico, sino su georreferenciación conforme al sistema oficial ETRS89 y proyección UTM Huso 30. La línea divisoria entre ambos municipios quedó fijada originalmente en un acta de 13 de agosto de 1874, que estableció 15 puntos de amojonamiento, incluyendo dos mojones trigéminos compartidos con Alhama de Granada y Árchez.
El Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA) emitió el informe técnico de replanteo el pasado 10 de noviembre de 2025, proyectando sobre la realidad física actual la delimitación acordada en el siglo XIX. Según recoge el BOJA, la línea tiene carácter «definitivo e inamovible», aunque hasta ahora no estaba adaptada al sistema geodésico vigente.
El procedimiento no ha estado exento de controversia. El Ayuntamiento de Cómpeta presentó alegaciones al considerar que la nueva proyección afecta a parcelas y viviendas que actualmente figuran en el catastro bajo otra delimitación, advirtiendo de posibles perjuicios jurídicos para los propietarios. Sin embargo, la Consejería rechazó esas alegaciones al recordar que la delimitación municipal prevalece sobre instrumentos catastrales o urbanísticos y que la cartografía del catastro carece de valor jurídico para la delimitación territorial, apoyándose incluso en doctrina del Tribunal Supremo.
Límites “inamovibles”
La orden subraya que las líneas límite definitivas fijadas mediante acto de deslinde son «inamovibles» y solo pueden alterarse mediante un procedimiento formal de alteración territorial previsto en la Ley de Autonomía Local de Andalucía. Además, invoca el principio jurídico de que nadie puede ir contra sus propios actos, al existir conformidad histórica entre los municipios implicados.
El replanteo aprobado aporta mayor seguridad jurídica al ejercicio de competencias urbanísticas y fiscales, al clarificar hasta dónde alcanza cada término municipal. No obstante, en Cómpeta persiste la inquietud por las posibles implicaciones prácticas para algunos vecinos con viviendas próximas al término municipal de Canillas de Albaida.
Este tipo de conflictos sobre lindes no es nuevo en la provincia. En los últimos años han surgido discrepancias territoriales entre Fuengirola y Benalmádena, así como entre Málaga capital y Rincón de la Victoria, donde las delimitaciones históricas han generado debates sobre competencias y prestación de servicios. En todos los casos, la jurisprudencia ha reforzado la prevalencia del deslinde oficial frente a planeamientos posteriores o situaciones consolidadas.
En la Axarquía, la fijación definitiva y georreferenciada de esta línea pone fin a una situación histórica heredada del siglo XIX y se enmarca dentro del proceso autonómico de actualización cartográfica de las líneas municipales andaluzas. Los datos de coordenadas aprobados se incorporarán al visor oficial de la Base de Datos de Límites Municipales de Andalucía, reforzando la precisión cartográfica en una comarca donde la delimitación territorial tiene implicaciones urbanísticas, fiscales y administrativas.
Nuevos límites entre Málaga y Totalán
Por otro lado, la Junta de Andalucía ha aprobado también las actuaciones de deslinde y replanteo que fijan la línea que delimita los términos municipales de Málaga capital y Totalán.
El procedimiento, iniciado en 2025, tiene como objetivo concretar sobre el terreno la delimitación entre ambos municipios mediante coordenadas geográficas y referencias cartográficas oficiales, siguiendo lo establecido en el Decreto 157/2016 que regula estas actuaciones en Andalucía.
Para determinar la línea divisoria se recurrió a documentación histórica, principalmente actas de deslinde del siglo XIX, además de trabajos técnicos actuales realizados por el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA). A partir de estos documentos se estableció una línea compuesta por varios puntos de amojonamiento que marcan el límite entre los municipios, algunos considerados definitivos y otros que han requerido comprobaciones técnicas sobre el terreno.
En este caso, las lindes entre Málaga y Totalán se apoyaban todavía en actas de deslinde de 1873 y 1874, actualizadas parcialmente en 1945, que ahora han sido revisadas y georreferenciadas con tecnología cartográfica moderna, según recoge el BOJA.
Durante la tramitación del expediente se dio audiencia a los ayuntamientos implicados, que pudieron presentar alegaciones. Algunas cuestionaban la ubicación de determinados puntos de la línea divisoria apoyándose en cartografía catastral, pero los informes técnicos concluyeron que estos documentos no tienen valor jurídico suficiente para determinar los límites municipales, por lo que las alegaciones no fueron estimadas.
Finalmente, la orden aprobada establece las coordenadas georreferenciadas de los distintos puntos de la línea límite conforme al sistema oficial vigente, que se incorporarán a la base cartográfica oficial de Andalucía y servirán como referencia administrativa para definir con exactitud la delimitación territorial entre los municipios afectados.





