Lo hace para escuchar la voluntad del niño, que expresó entre gritos y lágrimas a las puertas del punto de encuentro judicial el rechazo a su padre: «No puedo volver. Como vuelva me va a matar».
El menor de 11 años no regresará este martes a Italia con su padre, Francesco Arcuri, como estaba previsto. La jueza ha decidido aplazar el traslado hasta el viernes y escuchar antes la voluntad del niño, que ya expresó con contundencia su rechazo a volver: «Me quiero ir. No puedo volver. Como vuelva me va a matar», gritó a las puertas del punto de encuentro judicial en Maracena.
El niño, que había sido entregado entre lágrimas por Juana Rivas, regresará temporalmente con su madre mientras se evalúa cómo ejecutar la resolución dictada por los tribunales italianos, que mantienen a Arcuri como custodio, pese a que tiene un juicio pendiente en septiembre por presuntos malos tratos a sus hijos.





