La calle Nerja, en Torrox, se ha convertido en uno de esos rincones que llaman la atención nada más pasar. Flores, macetas y detalles cuidados al milímetro adornan cada fachada gracias al esfuerzo y la dedicación de los vecinos que viven allí.
Entre todos ellos destaca Nieves, una vecina que se ha ganado el cariño y la admiración de quienes conocen esta calle por el mimo y el trabajo constante que dedica a mantenerla siempre llena de vida y color. Su implicación, junto a la colaboración del resto de residentes, ha conseguido transformar este espacio en una auténtica postal del municipio.
El ambiente acogedor, el colorido de las plantas y el cuidado de cada pequeño detalle han convertido a la calle Nerja en uno de los lugares con más encanto de Torrox, atrayendo cada vez más miradas de vecinos y visitantes.





