La Guardia Civil investiga a cuatro personas por su presunta implicación en delitos de pertenencia a grupo criminal, contra la fauna y maltrato animal tras una operación desarrollada en el municipio malagueño de Campillos.
La actuación, enmarcada en la operación RENFIELD, se inició después de detectarse la colocación de medios de captura no selectivos, conocidos como lazos, en un coto de caza del municipio.
Durante la investigación fue localizado un guarda particular de campo que supuestamente realizaba labores de mantenimiento y supervisión de estas artes prohibidas. Posteriormente, los agentes identificaron a otras tres personas, entre ellas el presidente del coto de caza.
Según la investigación, el objetivo de esta actividad ilegal era la eliminación indiscriminada de depredadores dentro del coto, situado además en una zona considerada de alto valor ecológico y con presencia confirmada de lince ibérico.
El uso de lazos provocó la muerte de un total de 84 animales, afectando tanto a especies cinegéticas como zorros, jabalíes y muflones, como a fauna silvestre entre la que se encontraban tejones, meloncillos y garduñas.
Entre los hechos más graves detectados por los investigadores figura el hallazgo de una hembra de zorro gestante a la que supuestamente le extrajeron las crías tras ser capturada. Además, también se localizaron animales atrapados con vida que posteriormente habrían sido sacrificados.
Las diligencias han sido remitidas al Juzgado de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Antequera.






