Lo que debía ser un regreso rutinario a casa tras la jornada laboral se convirtió en una experiencia traumática para una mujer en Marbella, que fue atacada por la espalda e intentaron estrangularla con una cuerda en un aparcamiento del centro de la ciudad, presuntamente para robarle el bolso.
Según publica Málaga Hoy, los hechos ocurrieron sobre las 20:15 horas del miércoles, cuando la víctima salía de su trabajo, situado en la avenida Puerta del Mar, frente al parque de La Alameda, y se dirigía a un aparcamiento privado donde tenía estacionado su vehículo. Según su testimonio, se trata de un recinto cerrado al que solo se accede con mando o llaves, por lo que el agresor habría entrado previamente y la habría estado esperando.
La mujer relató que el hombre la sorprendió por la espalda y le rodeó el cuello con una cuerda, intentando asfixiarla. “Me estaba estrangulando. Yo solo pensaba en quitarme la cuerda del cuello”, explicó. Durante el forcejeo, ambos cayeron al suelo tras conseguir ella golpear al atacante para defenderse.
En ese momento, la víctima sospechó que el objetivo del ataque era el robo. “Pensé que quería el bolso, así que se lo lancé”, señaló. Mientras el agresor iba tras él, la mujer aprovechó para huir, salir del aparcamiento gritando y pidiendo auxilio.
A pocos metros encontró una parada de taxis, cuyos conductores acudieron rápidamente en su ayuda. Los taxistas lograron retener al sospechoso cuando salió del parking, hasta la llegada de la Policía Nacional, a la que la propia víctima avisó por teléfono. El hombre fue detenido en el lugar.
Posteriormente, ya con presencia policial, se recuperó el bolso de la víctima y un cuchillo que presuntamente portaba el agresor. “Cuando caímos al suelo escuché un sonido metálico y fue ahí cuando me di cuenta de que tenía un cuchillo. En ese momento sentí muchísimo miedo por mi vida”, afirmó. Según indicó, el detenido llevaba además una bolsa con varias bolsas de plástico.
La mujer sufre diversas lesiones, entre ellas golpes en la cabeza, un derrame en la cara y marcas en el cuello provocadas por la cuerda, además de secuelas emocionales. “Ha sido una experiencia muy traumática”, aseguró.
Tras los hechos, acudió a comisaría para interponer la denuncia y manifestó que no conocía de nada al agresor, aunque cree que pudo haberla estado observando con anterioridad debido al tipo de negocio que regenta, relacionado con envío de dinero y cambio de divisas. La víctima ha sido citada para un juicio rápido, en el que deberá identificar al presunto agresor, al que asegura haber visto claramente.





