Inhabilitan a un sargento de la Guardia Civil de Málaga por quitar multas a sus familiares y amigos

La Sección Octava de la Audiencia Provincial de Málaga estima que el agente ha cometido un delito de prevaricación

Fueron sus subordinados en el Puesto de Benahavís los que denunciaron a la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) el supuesto comportamiento inapropiado de uno de los mandos en el municipio. Se trata de un sargento, que supuestamente estaba quitando denuncias a sus familiares y amigos. Los agentes del cuartel denunciaron, la asociación lo llevó a los tribunales y el sargento ha sido inhabilitado de forma especial para cargo público durante un año.



Los hechos ocurrieron en 2010. El sargento, según la sentencia, con el fin de retirar y dejar sin efecto denuncias a familiares y amigos, omitió la tramitación de estas denuncias o las remitía fraudulentamente, al objeto de que la autoridad competente no tuviera conocimiento. Sin embargo, paradójicamente, la denuncias constaban en los registros como que habían sido remitidas.

El caso acabó en la Sección Octava de la Audiencia Provincial de Málaga, que emitió un condena por prevaricación con fecha del 2 de diciembre de 2019, tras reconocer el tribunal los hechos de los que se acusaba a este agente. Poniendo fin a un largo proceso penal para acabar aclarar la actividad de este sargento.

Tras recibir los hechos de los miembros del puesto de Benahavís, la AUGC puso «dichos hechos delictivos» en conocimiento del que en esas fechas era el jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Málaga, pero «inexplicablemente el agente no sufrió sanción alguna». Pasado el tiempo, se comunicaron dichos ilícitos penales al entonces subdelegado de Gobierno en Málaga, que sí inició una precipitada «información reservada» por parte de la Guardia Civil.

El Capitán que dirigió la investigación, determinó que «los hechos denunciados sí constituían presuntos ilícitos penales» y que los mismos debían ser judicializados por su naturaleza. «Ante tal circunstancia, la Guardia Civil, en vez de judicializar estos hechos para que fueran investigados por la autoridad judicial competente, como así se determinaba en la información reservada, optaron por iniciar un expediente disciplinario contra el sargento que finalizó sospechosamente archivado por prescripción», afirma la AUGC en un comunicado.

Según la asociación, «inexplicablemente» la Guardia Civil ha mantenido al citado sargento en el cargo de Comandante de Puesto de Benahavís desde la judicialización de los hechos ilícitos y hasta el fallo de la sentencia. Aseguran que esto posibilitó que algunos de los testigos se sintieran intimidados, llegando la AUGC a denunciar que algunos de estos fundamentales testigos de la causa fueran expedientados por el propio sargento ahora condenado.

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