Fallece el pediatra y flamencólogo José Calle Cáceres, que ejerció la medicina durante más de 30 años en Torre del Mar

José Calle se especializó en pediatría y ejerció durante más de tres décadas en Torre del Mar, lugar que ha sido su residencia todo este tiempo y donde tiene un busto y una plaza dedicada a su nombre.

El mundo del flamenco despide a un gran dignificador del arte jondo, José Calle Cáceres. Nacido en Huétor-Tájar (Granada) el 2 de junio de 1939, ha fallecido en la mañana del lunes 16 de mayo a causa de una enfermedad que le había sido diagnosticada hace apenas tres meses.



Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Granada, José Calle se especializó en pediatría y ejerció durante más de tres décadas en Torre del Mar, lugar que fue su residencia todo este tiempo y donde se le rindió homenaje con la colocación de un busto y una plaza dedicada a su nombre. Ya en sus años de estudiante, el futuro doctor destacaba por su prematura afición al flamenco. Frecuentó las primeras tertulias de la Peña de La Platería, a mediados de los años 50, donde conoció a los fundadores de esta asociación, así como a los flamencos más destacados de la época: Manuel Salamanca, Fernando Lastra, Eduardo del anticuario, Emilio Fuentes, Faquillas, Pepe El Sastre, Cobitos, Pepe Albayzín y Mohamed Fadeh Benyiach, éste último, médico personal del rey Hassam II de Marruecos, fallecido durante un atentado contra el monarca.

Además de su gran conocimiento del flamenco, el doctor Calle cantaba con mucho gusto, especialmente los estilos por malagueñas que había aprendido de grandes maestros como Ángel de Álora, Manolillo ‘El Herraor’ y Niño de Vélez. En 1991 actuó en el programa de Canal Sur ‘Tal como somos’ en representación de su pueblo, Huétor-Tájar, interpretando unos fandangos de Huelva con letra de factura propia. «Tos le cantan a su tierra / y yo le canto a la mía / tos le cantan a su tierra / yo soy de Huétor, señores / y desde allí veo la sierra / y el Genil de mis amores», cantaba en el primero de los estilos.

A lo largo de su dilatada trayectoria en el mundo del flamenco fue requerido en numerosas ocasiones como jurado de importantes concursos de cante jondo, entre ellos, el de la Volaera flamenca de Loja, institución a la que estaba muy unido y en cuya fase final ejerció innumerables veces como presidente del jurado. Antonio Cáceres, quien preside esta casa, recuerda que «en los primeros años de nuestra peña, del 72 hasta el 80, fue un gran valedor para que nuestro concurso cogiera fuerza y reconocimiento nacional. Nuestro más sincero pésame a su familia, porque deja un gran hueco, fue una gran persona y estará en el cielo con los más grandes. Nunca podremos agradecerle tanto como hizo por nosotros». El médico, que había cosechado grandes amistades entre los artistas, sentía un especial afecto por el cantaor de Montefrío Manuel Ávila. Cristóbal Rodríguez, presidente de la Peña Manuel Ávila ha lamentado «de corazón que se haya ido una figura como Pepe Calle, tan entendido en el flamenco, a quien tanto queríamos en Montefrío. Era un fenómeno».

Desde Vélez Málaga, su segunda tierra, Cristóbal Moya, presidente de la Peña Flamenca Niño de Vélez, destacó que «Pepe Calle es referido por todos los aficionados de nuestra peña por su buena afición y su buen hacer con todo lo que ha conllevado el flamenco. Siempre ha tenido un trato cercano y cordial con nuestra sede y queremos unirnos al dolor de la familia y de los flamencos en general».

La Peña Flamenca de La Platería, a cuyas jornadas en conmemoración del cincuentenario del concurso de 1972, había declinado acudir por motivos de salud, ha lamentado su fallecimiento, así como la Federación de Peñas Flamencas Granadinas. José Calle era un caballero del cante, un dignificador de esta música. El prestigio y reconocimiento que adquirió como médico, era extrapolable a su grandeza como cabal entre los cabales. Educado, elegante, accesible y atento, su contribución a esta música ha ayudado a engrandecer el prestigio del arte jondo.