El Hospital Materno Infantil de Málaga salva a más de 80 menores africanos con patologías

La Fundación Tierra de Hombres localiza a niños cuyas patologías generalmente pueden resolverse con una sola operación quirúrgica

Más de ochenta menores de países africanos han sido operados desde 2002 en el Hospital Materno Infantil de Málaga gracias al programa ‘Viaje hacia la vida’, de la Fundación Tierra de Hombres, que localiza en países en vías de desarrollo a niños con patologías que generalmente pueden resolverse con una sola operación quirúrgica en España.



La presidenta de esta fundación, María Antonia Jiménez, ha reconocido este lunes en rueda de prensa la labor de los profesionales del centro hospitalario al ser “los que bordan los corazones de los niños”, que mayoritariamente padecen enfermedades cardíacas y son -según Jiménez- “responsabilidad de todos”. “Un niño tiene que tener acceso a un medicamento, a un centro sanitario. Es lo básico y ellos no lo tienen. Gracias a Málaga hemos conseguido estas ochenta vidas”, ha reflexionado Jiménez.

Estos menores viajan desde sus países de origen a Málaga, donde están entre seis y siete meses con una familia de acogida, tiempo en el que desde el centro hospitalario confirman el diagnóstico, plantean la recuperación, realizan la operación quirúrgica y establecen un periodo postoperatorio, para después volver a su país.

La operación hace que estos menores, que poseerían una esperanza de vida limitada, puedan tener unos estándares vitales similares al resto de niños

Según ha explicado el jefe de sección de Cardiología infantil, Juan Ignacio Zabala, este periodo posoperatorio se suele prolongar más de lo habitual en estas operaciones para intentar aplacar el mayor número de dolencias que el niño pueda tener y que así puedan volver “perfectos” a su país de origen. Zabala ha expuesto que uno de cada cien niños del mundo nace con enfermedades cardíacas, de los cuales la mitad de ellos precisa operaciones quirúrgicas a las que no en todos los países se tiene acceso, por lo que ha resaltado la labor de la fundación al localizar a estos menores en situación de necesidad.

El jefe de sección de Cirugía Cardiovascular pediátrica, Enrique Ruiz, ha incidido en que estas operaciones, que son a corazón parado y tras las que los niños pasan por la Unidad de Cuidados Intensivos, tienen una duración mínima de en torno a cinco o seis horas y en ellas trabajan unas ocho o nueve personas. “No hemos perdido ningún niño en todos estos años que llevamos operando”, se ha congratulado Ruiz, que ha hecho hincapié en que la operación hace que estos menores, que poseerían una esperanza de vida limitada, puedan tener unos estándares vitales similares a los del resto de niños de su edad.

Más de ochenta menores de países africanos han sido operados desde 2002 en el Hospital Materno Infantil de Málaga gracias al programa ‘Viaje hacia la vida’, de la Fundación Tierra de Hombres, que localiza en países en vías de desarrollo a niños con patologías que generalmente pueden resolverse con una sola operación quirúrgica en España.

La presidenta de esta fundación, María Antonia Jiménez, ha reconocido este lunes en rueda de prensa la labor de los profesionales del centro hospitalario al ser “los que bordan los corazones de los niños”, que mayoritariamente padecen enfermedades cardíacas y son -según Jiménez- “responsabilidad de todos”. “Un niño tiene que tener acceso a un medicamento, a un centro sanitario. Es lo básico y ellos no lo tienen. Gracias a Málaga hemos conseguido estas ochenta vidas”, ha reflexionado Jiménez.

Estos menores viajan desde sus países de origen a Málaga, donde están entre seis y siete meses con una familia de acogida, tiempo en el que desde el centro hospitalario confirman el diagnóstico, plantean la recuperación, realizan la operación quirúrgica y establecen un periodo postoperatorio, para después volver a su país.

La operación hace que estos menores, que poseerían una esperanza de vida limitada, puedan tener unos estándares vitales similares al resto de niños

Según ha explicado el jefe de sección de Cardiología infantil, Juan Ignacio Zabala, este periodo posoperatorio se suele prolongar más de lo habitual en estas operaciones para intentar aplacar el mayor número de dolencias que el niño pueda tener y que así puedan volver “perfectos” a su país de origen. Zabala ha expuesto que uno de cada cien niños del mundo nace con enfermedades cardíacas, de los cuales la mitad de ellos precisa operaciones quirúrgicas a las que no en todos los países se tiene acceso, por lo que ha resaltado la labor de la fundación al localizar a estos menores en situación de necesidad.

El jefe de sección de Cirugía Cardiovascular pediátrica, Enrique Ruiz, ha incidido en que estas operaciones, que son a corazón parado y tras las que los niños pasan por la Unidad de Cuidados Intensivos, tienen una duración mínima de en torno a cinco o seis horas y en ellas trabajan unas ocho o nueve personas. “No hemos perdido ningún niño en todos estos años que llevamos operando”, se ha congratulado Ruiz, que ha hecho hincapié en que la operación hace que estos menores, que poseerían una esperanza de vida limitada, puedan tener unos estándares vitales similares a los del resto de niños de su edad.

Como representante de las familias malagueñas de acogida, Teresa Guerrero ha relatado la relación con estos niños, que cuando comienzan a respirar sin dificultad tras la operación no cesan de correr y saltar, ya que “se descubren a sí mismos desarrollando actividades que antes eran imposibles para ellos”. “Tu mirada al mundo ya no puede ser la misma. No te rompe el corazón, sino que te lo hace más grande”, ha sentenciado Guerrero.

 

 

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Restaurante Marisquería Bar Negri

Restaurante con tradición de casi 40 años. Nuestras gambas son conocidas en el mundo entero

Paseo Larios, 14, Torre del Mar