La Audiencia Provincial de Málaga ha condenado a diez años y un día de prisión a un joven por abusar de su primo menor y por la producción y tenencia de archivos ilícitos relacionados con menores.
La investigación se inició después de que el Centro Nacional de Niños Desaparecidos y Explotados, una organización dependiente del Gobierno de Estados Unidos, alertara a la Policía Nacional de que alguien había subido a internet más de 40 archivos ilegales a una plataforma de almacenamiento online.
El rastro digital permitió a los investigadores seguir la pista hasta una vivienda situada en Málaga, donde residía el sospechoso junto a su familia. Los agentes comprobaron que el propio acusado aparecía en parte del material y que también quedaban registradas agresiones a un familiar menor, informan los compañeros de Diario Sur.
Abusos durante visitas familiares
Según recoge la sentencia de la Audiencia Provincial de Málaga, los hechos comenzaron en 2020, cuando el acusado todavía no había alcanzado la mayoría de edad, aunque continuaron después de cumplir los 18 años.
La víctima tenía entre 12 y 13 años y residía fuera de España, aunque viajaba a Málaga durante periodos vacacionales, principalmente en verano y en las fiestas navideñas. Durante esas estancias solía alojarse en el domicilio familiar del acusado.
El tribunal considera probado que el joven aprovechó la convivencia y la confianza que el menor tenía en él para cometer las agresiones.
Una investigación iniciada por una alerta internacional
La Unidad Central de Ciberdelincuencia de la Policía Nacional tuvo conocimiento del caso en abril de 2023, después de recibir la denuncia del organismo estadounidense.
Los investigadores localizaron la cuenta desde la que se habían subido los archivos, los dispositivos asociados y la dirección IP utilizada. Una fotografía resultó clave para identificar al sospechoso, ya que el análisis de su metadata permitió determinar el lugar en el que fue tomada.
Además, en la carpeta había otras dos imágenes que también permitieron confirmar la identidad del acusado: una fotografía de su DNI y otra en la que aparecía él mismo.
Consecuencias para la víctima
La Audiencia Provincial de Málaga considera acreditado que los hechos provocaron en la víctima un grave impacto psicológico, con consecuencias en su vida diaria y en su rendimiento escolar.
El menor acumuló un año y siete meses de ausencias escolares y tuvo que recibir atención psiquiátrica. Finalmente fue ingresado en un centro juvenil para recibir tratamiento y retomar sus estudios tras casi dos cursos de abandono.
Diez años de prisión
El tribunal ha impuesto al acusado diez años y un día de prisión por un delito de abusos a menores con prevalimiento y otro relacionado con la producción y tenencia de archivos ilícitos vinculados a menores.
Además, la sentencia establece una orden de alejamiento y prohibición de comunicación durante diez años con la víctima, seis años de libertad vigilada tras cumplir la condena y la inhabilitación durante 14 años para cualquier profesión o actividad que implique contacto habitual con menores.
El condenado deberá además indemnizar a la víctima con 20.000 euros por los daños morales y psicológicos sufridos.





