La Audiencia Provincial de Málaga ha condenado a un hombre a cinco años de internamiento en un centro especializado para tratar su drogadicción y otros cinco años de prisión por intentar acabar con la vida de un conocido en la localidad de Almáchar utilizando un garrote de madera. Según publica La Opinión de Málaga.
El acusado, que durante el juicio admitió los hechos y se conformó con la petición fiscal, deberá indemnizar a la víctima con 37.594 euros por las lesiones y secuelas, según recoge la sentencia. Además, tendrá prohibido acercarse a menos de 300 metros de la víctima o comunicarse con ella durante quince años, y cumplirá cinco años de libertad vigilada tras su excarcelación o el fin de la medida de seguridad.

Los hechos
El suceso ocurrió en marzo de 2022, sobre las 11.00 horas, cuando el acusado acudió al domicilio de la víctima “con intención de matarla”. Al abrirle la puerta, esgrimió lo que parecía ser un revólver plateado.
El agredido, asustado, lanzó un garrote de madera contra el acusado, pero éste lo recogió y lo utilizó para golpearlo en repetidas ocasiones hasta dejarlo inconsciente. Creyendo que había muerto, trató de borrar las manchas de sangre con lejía antes de marcharse sin dar aviso a nadie.
La sentencia señala que no se ha podido demostrar si el arma era real o simulada, aunque sí resultó convincente para intimidar a la víctima. Como consecuencia de la agresión, el hombre tuvo que ser intervenido quirúrgicamente y permaneció varios días en la UVI, quedándole secuelas permanentes en la cara y el cuerpo.
El procesado fue detenido en marzo de 2022 e ingresó en prisión preventiva por orden del Juzgado de Instrucción número 4 de Vélez-Málaga, hasta que en diciembre de ese mismo año quedó en libertad bajo fianza.




