Cerca de 80 docentes del IES Reyes Católicos de Vélez-Málaga han respaldado un escrito en el que expresan su preocupación por los problemas de convivencia que, según exponen, se vienen produciendo en el centro educativo y que han generado un creciente malestar entre buena parte del profesorado.
En el texto, los docentes señalan que la situación se ha ido agravando durante los últimos meses debido a la actuación de un reducido grupo de alumnos que, según indican, protagonizan de forma reiterada conductas contrarias a las normas de convivencia del centro.
Los firmantes subrayan que tanto el equipo directivo como el profesorado han realizado durante los últimos cursos numerosos esfuerzos para tratar de abordar la situación mediante medidas educativas, restaurativas y programas específicos de atención al alumnado. Entre ellas citan la puesta en marcha de recursos concretos para atender al alumnado más disruptivo, la obtención del Programa de Atención Socioeducativa en Zonas con Necesidades de Transformación Social (ZTS), la creación de grupos específicos y la formación del profesorado para afrontar este tipo de situaciones.
El escrito reconoce expresamente la implicación de la dirección del instituto, cuya actuación califican de intensa y continuada para intentar reconducir los problemas detectados. Los docentes destacan el trabajo realizado por el equipo directivo para evitar llegar a medidas más drásticas y buscar alternativas educativas que favorecieran la integración y mejora de la convivencia.
Sin embargo, consideran que los esfuerzos realizados no han sido suficientes para revertir determinadas conductas que, según sostienen, afectan al funcionamiento diario del centro. Los firmantes describen episodios de desacato a las normas, insultos, intimidaciones y enfrentamientos verbales con profesores, así como comportamientos inapropiados en aulas y espacios comunes.
Aseguran que esta situación ha generado un importante desgaste emocional entre parte del claustro, con casos de estrés y ansiedad derivados de la tensión acumulada durante el curso. Asimismo, advierten de que el problema no solo afecta al profesorado, sino que también repercute en el conjunto de la comunidad educativa, incluyendo al alumnado que sí cumple las normas y a sus familias.
En el documento también se pone de manifiesto la preocupación por la lentitud de los procedimientos disciplinarios actualmente establecidos, al considerar que las consecuencias de determinadas conductas llegan demasiado tarde para resultar efectivas desde un punto de vista educativo y preventivo.
Entre las principales peticiones recogidas en el escrito figura una solicitud de mayor respaldo por parte de la Inspección Educativa y la posibilidad de establecer mecanismos que permitan adoptar medidas cautelares más ágiles en aquellos casos considerados especialmente graves, siempre dentro del marco legal vigente.
En esencia, el documento traslada una petición de mayor apoyo institucional para los docentes y equipos directivos que afrontan este tipo de situaciones en los centros educativos, reclamando herramientas que permitan garantizar la convivencia y el desarrollo normal de la actividad docente.
Los profesores concluyen expresando su preocupación por el deterioro de la convivencia y por el impacto que esta situación está teniendo sobre el clima educativo del centro, al tiempo que reclaman poder desarrollar su labor en condiciones adecuadas y garantizar un entorno seguro y respetuoso para toda la comunidad educativa.
Aunque el documento está fechado a 10 de febrero de 2026, no ha trascendido públicamente hasta ahora. Según ha podido saber este medio, el escrito ha sido remitido recientemente a distintos medios de comunicación coincidiendo con el final del curso escolar y el inicio del periodo vacacional, aunque permanecía hasta la fecha en el ámbito interno del instituto.
Hasta el momento no ha trascendido ninguna valoración oficial por parte de la Delegación Territorial de Desarrollo Educativo y Formación Profesional sobre el contenido del escrito.






