El mundo del toro y la ciudad de Málaga se han teñido de luto este Viernes Santo. El torero malagueño Ricardo Ortiz ha fallecido tras sufrir una cogida mortal en los corrales de la plaza de toros de La Malagueta, mientras participaba en las labores de manejo del ganado para la tradicional Corrida Picassiana.
El trágico suceso se produjo en torno a las ocho de la tarde. Según ha informado la empresa organizadora, Ortiz, que trabajaba actualmente como corralero, fue embestido por uno de los astados durante los trabajos previos al festejo. La fuerte cogida le provocó heridas incompatibles con la vida. La empresa ha trasladado su más sentido pésame a la familia y amigos, destacando que era una persona «muy querida y respetada».
Trayectoria vinculada al albero y la fe
Ricardo Ortiz era una figura muy conocida en la provincia. Debutó con caballos en Fuengirola en 1991 y tomó la alternativa en Quito en 1994 de manos de José Miguel Arroyo ‘Joselito’. Confirmó su doctorado en Las Ventas en el año 2000 y, tras una carrera marcada por el valor, seguía vinculado profesionalmente a la plaza de su tierra.
La noticia ha causado una profunda conmoción en pleno Viernes Santo malagueño. La Corrida Picassiana, en la que están anunciados Fortes, Juan Ortega y Pablo Aguado, se ve ahora marcada por la pérdida de un profesional que dedicó su vida entera al mundo del toro.





