Los Bomberos de la Generalitat localizaron este lunes al mediodía un segundo cadáver en el municipio catalán Sant Quintí de Mediona, donde el domingo desaparecieron un padre y su hijo después de que el coche en el que viajaban fuera arrastrado por la riada.
El domingo por la noche ya se había encontrado el cuerpo del menor en el río Bolos, en Sant Pere de Riudebitlles, y ahora todo indica que este nuevo hallazgo correspondería al del padre. “Los indicios son bastante compatibles con que sea la persona que buscábamos, pero debemos esperar la identificación”, explicó el subinspector de Bomberos Guillem Amorós.
Según el medio catalán Ara, el cuerpo apareció a 800 metros del punto en el que el agua se llevó el vehículo, en una zona de cañas próxima al cauce. En el dispositivo participan más de un centenar de efectivos de Bomberos y Mossos d’Esquadra, que han rastreado 17 kilómetros del río Bitlles hasta su desembocadura en el Anoia.
El temporal del domingo convirtió la riera, normalmente casi seca, en un torrente con entre 2,5 y 3 metros de altura, lo que provocó la tragedia.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, confirmó la noticia y trasladó su pésame a las familias de las víctimas, pidiendo máxima precaución y responsabilidad ante fenómenos meteorológicos extremos.





