Renfe restablece este martes el servicio de alta velocidad entre Madrid y Andalucía al finalizar los trabajos de recuperación de la vía tras el accidente de Adamuz, en Córdoba, que dejó un balance de 46 fallecidos y 126 heridos. Este miércoles se cumple un mes del siniestro, ocurrido cuando los últimos vagones de un tren Iryo que cubría la ruta Málaga–Madrid descarrilaron e invadieron la vía contigua, colisionando con un tren Alvia que realizaba el recorrido Madrid–Huelva.
Con la autorización de Adif, los tramos Madrid–Sevilla, Madrid–Cádiz, Madrid–Granada y Madrid–Granada–Almería recuperan sus circulaciones habituales. En el trayecto Madrid–Huelva, el primer servicio circulará hasta Córdoba y completará el destino en autobús, mientras que el resto se realizarán íntegramente por tren. Por su parte, en la conexión Madrid–Málaga, el tramo entre Antequera y Málaga se seguirá cubriendo por autobús hasta principios de marzo debido a obras de infraestructura. Los trabajos de reparación en el tramo afectado de Adamuz sufrieron retrasos en las últimas semanas debido a las condiciones meteorológicas que dificultaron las labores técnicas.
La compañía Iryo también retoma este martes su actividad en el trayecto Madrid–Sevilla con 14 trenes diarios y recupera las conexiones transversales entre Barcelona y Sevilla con cuatro frecuencias al día. Por su parte, Ouigo ha informado de la reanudación progresiva de sus servicios; el primero ha partido a las 6:55 horas desde Atocha con destino Sevilla. La operadora prevé realizar seis circulaciones diarias entre ambas ciudades.
En la ruta Madrid–Málaga, una vez se ponga en servicio, Ouigo operará sus seis circulaciones habituales, excepto de martes a jueves, que se reducirán a cuatro. La operativa de Ouigo quedará limitada al 75% de su actividad anterior al accidente. Este suceso ha generado un análisis técnico sobre la seguridad ferroviaria y ha provocado diversas movilizaciones en el sector.





