Una organización criminal internacional dedicada a la fabricación y distribución de permisos de conducir falsos del Reino Unido ha sido desarticulada en las localidades malagueñas de Mijas Costa y Marbella. La operación, desarrollada con la colaboración del Border Security Command de la Embajada del Reino Unido en España, se ha saldado con la detención de dos personas, consideradas los cabecillas de la trama.
La investigación permitió intervenir 592 permisos de conducir británicos falsificados, más de 56.000 euros en efectivo, cerca de 41.000 dólares en criptomonedas y un laboratorio clandestino equipado con maquinaria de alta precisión capaz de producir hasta 100 documentos falsificados al día.
Una investigación iniciada tras varios envíos interceptados
Las pesquisas comenzaron después de que las autoridades británicas alertaran de la interceptación de cuatro envíos postales procedentes de España que contenían 287 permisos de conducir británicos falsificados. A partir de esa información, los investigadores localizaron un entramado asentado en la Costa del Sol, dedicado presuntamente a la fabricación sistemática y distribución internacional de documentación falsa. 
Durante la investigación también fue interceptado un nuevo paquete postal que ocultaba otros 101 permisos falsificados, elevando a 388 los documentos intervenidos antes de la fase final de la operación.
Envíos mediante empresas de mensajería
La organización utilizaba empresas legales de paquetería y mensajería para remitir la documentación falsificada tanto a compradores finales como a intermediarios encargados de su distribución.
Los investigadores comprobaron que numerosos sobres contenían documentación con identidades distintas a las de sus destinatarios, un método empleado para dificultar el rastreo policial. Aunque el principal destino era Reino Unido, también se localizaron envíos dirigidos a Italia, Alemania, Francia y Arabia Saudí.
La red cobraba alrededor de 300 euros por cada permiso falsificado, obteniendo importantes beneficios gracias al elevado volumen de producción.
Documentos utilizados para cometer otros delitos
Los clientes eran principalmente residentes en Reino Unido, donde el permiso de conducir se utiliza habitualmente como documento identificativo para numerosos trámites administrativos y financieros.
Esta circunstancia incrementa el valor de este tipo de falsificaciones, ya que pueden emplearse para la apertura fraudulenta de cuentas bancarias, la adquisición de bienes y otras actividades ilícitas.
Un laboratorio con maquinaria industrial
La fase final de la operación culminó con la detención de un ciudadano británico y otro ucraniano, considerados los principales responsables de la organización.
Durante los tres registros practicados en inmuebles vinculados a la trama fueron intervenidos 592 permisos de conducir británicos falsificados, más de 56.000 euros en efectivo, cerca de 41.000 dólares en criptomonedas, además de abundante material informático y documentación relacionada con la actividad delictiva.
En el laboratorio clandestino se localizaron impresoras láser, impresoras de inyección de tinta, troqueladoras de termosellado, escáneres de precisión, plastificadoras, laminadoras, tintas OVI y kinegramas de seguridad, elementos utilizados habitualmente para la falsificación documental.
Según los investigadores, toda esta infraestructura permitía fabricar hasta un centenar de documentos falsificados al día.
El papel del Punto Atenas
La investigación ha contado con el apoyo del Punto Atenas, un servicio especializado integrado en la Unidad Central Contra Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales, encargado de ofrecer asistencia técnica inmediata a los agentes cuando detectan documentos presuntamente falsificados.
Este sistema permite emitir informes técnicos con firma digital para verificar la autenticidad de documentos de identidad, viaje o permisos de conducir, agilizando las investigaciones relacionadas con la falsedad documental y la inmigración irregular.





