Un terremoto de magnitud 6, registrado la noche del domingo, ha dejado al menos 600 fallecidos y cerca de 2.000 heridos en varias provincias orientales de Afganistán. El epicentro se localizó en Nangarhar, a poca profundidad, seguido de varias réplicas de magnitud superior a 5.
Las provincias de Kunar, Nuristán, Nangarhar y Laghman han sido las más afectadas. La destrucción de cientos de viviendas y los deslizamientos de tierra complican el acceso de los equipos de rescate a zonas remotas.
El portavoz del gobierno talibán, Zabihullah Mujahid, reconoció la magnitud del desastre: “Lamentablemente, el terremoto ha causado pérdidas humanas y daños materiales en algunas de nuestras provincias orientales. Funcionarios locales y residentes participan en las tareas de rescate, mientras equipos de apoyo viajan desde otras regiones. Se emplearán todos los recursos disponibles para salvar vidas”.





