Los colegios de Málaga suman un reguero de faltas de profesores por la reacción a la vacuna

Las reacciones adversas que la vacuna de AstraZeneca genera en algunas personas está provocando en los centros educativos de Málaga bajas imprevistas de decenas de profesores en Málaga que, al día siguiente de recibir la primera dosis, sufren algunos síntomas adversos que les dificulta el poder impartir clases, según informa Málaga Hoy.

Las faltas no se suelen prolongar más de un día –lo que duran los efectos secundarios de la vacuna–, por lo que de momento no se han producido incidencias de importancia, según confirman desde los sindicatos, que también explican que como muchos docentes se inmunizaron en Semana Blanca, la repercusión en las aulas ha quedado “enmascarada” en la provincia.



Aún así, estos últimos días prácticamente todos los centros con personal vacunado está sufriendo una merma en su plantilla al día siguiente, algo que muchos están solventando con el personal Covid y de prácticas.

Desde el sindicato de profesores ANPE contabilizan más de un centenar de ausencias de profesores por este motivo –18 en distintos centros de Alhaurín de la Torre; 15 en el IES Fuengirola Nº1; cinco en el CEIP La Leala de Arroyo de la Miel; en Cártama, los colegios de El Sexmo, Cano Cartamón y La Campiña tuvieron seis cada uno; el CEIP La MATA y Flor de Azahar, también en Cártama, registraron 11 cada uno; siete hubo en el CEIP de San Pedro Alcántara y 27 en el Conservarotio Manuel Carra–.

Desde la Delegación de Educación en Málaga informaron de que las bajas suelen concederse a partir del tercer día, por lo que si ha habido alguna reacción tras la vacuna, en la mayoría de los casos no ha llegado a ser baja y no se ha notificado.

Fiebre, náuseas, mareos, temblores, dolores musculares y malestar general son los síntomas que se presentan poco después de recibir la primera dosis. “Esa misma tarde empezó a darme reacción”, cuenta Laura Navas, profesora de Primaria en el colegio Blas Infante de Torre del Mar, una de las primeras docentes de la provincia en vacunarse, el pasado 23 de febrero. Explica que estuvo “toda la noche con muy mal cuerpo, dolor de piernas, tiriteras y algunas décimas de fiebre”. Al día siguiente ya se encontraba mejor, y lo mismo le sucedió a muchos de sus compañeros, que experimentaron los síntomas propios del inicio de un proceso gripal.

Félix Martín, de CCOO, señala que “al día siguiente casi nadie está en condiciones de ir a trabajar” y reconoce que lo que les preocupa es que las bajas imprevistas “rompan los grupos burbuja”, por ello, aboga por una mayor coordinación entre las Consejerías de Salud y Educación. Ahora, según critica el representante de CCOO, el SAS los llama “al azar”, cuando en su opinión sería conveniente que los propios centros educativos tuvieran la posibilidad de determinar los profesores que se vayan a vacunar “por tandas”.

En cualquier caso, los sindicatos se quejan de la “falta de planificación y transparencia”. Encarna de la Chica, de UGT, asegura que el colectivo de profesores de mayores de 55 años está “muy enfadado” porque no saben cuándo se les va a vacunar.

“Los dejan en el limbo”, criticó, apuntando que “si ahora el resto de profesores ya no son prioritarios como colectivo, la sensación es que no sabían qué hacer con las vacunas de AstraZeneca y que se la han colocado a los docentes”. “Si un colectivo se considera prioritario hay que vacunarlos a todos”, insistió.

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