La operación Atoll ha permitido localizar un punto de almacenaje y exposición de especímenes marinos en un garaje de Benalmádena. El Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Comandancia de Málaga inició las pesquisas tras detectar la venta de «ramitas de coral» en portales web de compra-venta.
Durante la inspección del inmueble, se han intervenido 239 ejemplares, entre ellos corales de las familias Scleractinia y Acropora. El investigado no pudo acreditar la lícita tenencia ni la procedencia de las piezas, incumpliendo las exigencias del Convenio CITES sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas.
Un mercado negro valorado en 46.000 euros
El peritaje técnico realizado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha confirmado que algunas piezas alcanzaban precios de hasta 750 euros en el mercado ilícito. El valor total de lo incautado asciende a 46.000 euros, un montante que incentiva el expolio de los arrecifes de coral a nivel global.
Los expertos advierten que estas especies son bio-constructoras fundamentales para la biodiversidad y actúan como barreras naturales contra la erosión costera. Su extracción ilegal supone un grave daño a la cadena trófica y al medio ambiente.
Diligencias remitidas a la Fiscalía de Medio Ambiente
La persona responsable se enfrenta a un supuesto delito contra la fauna por el tráfico de especies protegidas. Las diligencias ya han sido remitidas a la Fiscalía de Medio Ambiente de Málaga, quedando todos los ejemplares a disposición de la autoridad competente.





