El impacto de la guerra en el Golfo Pérsico, tras los bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán y la posterior reacción militar iraní, comienza a reflejarse en Málaga. La incertidumbre en los mercados energéticos y el temor a un encarecimiento del combustible han provocado un aumento de conductores que acuden a llenar el depósito, e incluso algunos que lo hacen con garrafas, según fuentes del sector.
Subidas iniciales y previsiones de incremento
Por ahora, el precio ha subido un par de céntimos de media, pero las previsiones apuntan a un escenario más exigente en los próximos días. El sector estima que el diésel podría encarecerse entre 10 y 12 céntimos por litro, mientras que la gasolina subiría entre 6 y 7 céntimos.
Se trata de estimaciones sujetas a la evolución del conflicto. Fuentes del sector advierten de que “puede subir más” en función de la duración de la crisis y su impacto en el suministro internacional.
Este martes al mediodía, el precio medio del litro de gasolina se situaba en 1,534 euros, mientras que el diésel rondaba los 1,482 euros.
El estrecho de Ormuz, punto clave
El aumento de la afluencia comenzó tras confirmarse el cierre del estrecho de Ormuz, enclave estratégico por el que transita cerca del 20% del petróleo mundial. Cualquier alteración en este punto genera efectos inmediatos en los mercados internacionales y, por extensión, en los precios al consumidor.
Desde la Asociación Provincial de Estaciones de Servicio de Málaga (APES) explican que, aunque la afluencia ha crecido de forma notable desde el lunes por la tarde, la operativa se mantiene dentro de parámetros habituales.
Más vehículos y efecto anticipación
Las estaciones, especialmente las de bajo coste, están registrando un incremento considerable en ventas y volumen de litros despachados, en algunos casos duplicando cifras normales. Algunos responsables comparan la reacción de ciertos consumidores con comportamientos vividos durante la pandemia, marcados por el miedo al desabastecimiento.
En determinados puntos, las subidas ya han sido más acusadas, alcanzando hasta 12 céntimos en gasolina y cinco en diésel, en línea con los nuevos precios trasladados por las productoras.
Pendientes de la evolución internacional
La evolución del conflicto en el Golfo Pérsico será determinante para el comportamiento de los precios en las próximas semanas. Si la tensión se prolonga y afecta de forma sostenida al suministro global, el encarecimiento podría intensificarse.
Por ahora, en Málaga se observa un patrón claro: más vehículos repostando y consumidores adelantándose a posibles subidas mayores.





