La diócesis de Málaga ha anunciado que indemnizará a las víctimas del sacerdote de Vélez-Málaga acusado de abusos sexuales, aunque supedita esa reparación a una eventual condena del ex cura. Monseñor José Antonio Satué ha afirmado que el Obispado retiró las licencias ministeriales al acusado cuando tuvo conocimiento de los hechos y ha defendido que la Iglesia ha actuado con diligencia y en colaboración con la Justicia.
El responsable diocesano ha expresado además su “profundo dolor” por el daño causado a las víctimas, a sus familias y también a las parroquias y feligreses afectados por el caso. La próxima semana se celebrará el juicio contra Francisco C., que permanece en prisión provisional desde septiembre de 2023 y al que la Fiscalía acusa de sedar y violar a cuatro mujeres de su entorno de confianza.
El Ministerio Público solicita para el procesado 72 años de prisión, además de 1,2 millones de euros de indemnización, a razón de 300.000 euros para cada víctima. La acusación sostiene que el ex sacerdote utilizaba sustancias para anular la voluntad de las mujeres y que, además de las agresiones sexuales, grabó y fotografió sin consentimiento parte de esos episodios y otras escenas íntimas.





