La Semana Santa de Málaga vive este Miércoles Santo uno de sus momentos más cargados de simbolismo y emoción. La Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno El Rico y María Santísima de Amor cumple con la histórica tradición de liberar a un penado, un privilegio que este año ha recaído en José, un jardinero que cumplía condena por delitos de lesiones y amenazas cometidos en el año 2020. El acto, celebrado en la escalinata de la Catedral de Málaga, representa la renovación de un derecho otorgado por el rey Carlos III en el siglo XVIII.
El indulto fue aprobado por el Consejo de Ministros tras recibir los informes favorables del Tribunal y la Fiscalía, atendiendo a razones de justicia y equidad. José, quien pasó gran parte de su condena en el Centro Penitenciario de Alhaurín de la Torre antes de ser trasladado al Centro de Inserción Social Evaristo Martín Nieto, ha recibido la noticia con mucha felicidad y paz. El beneficiario, aunque no pertenece a ninguna hermandad, se define como creyente y agradece esta segunda oportunidad que le permite reinsertarse plenamente en la sociedad, bajo la condición de no volver a delinquir en un plazo de tres años.
Este proceso de liberación es el resultado de una estrecha colaboración entre diversas instituciones, incluyendo el Ministerio de Justicia, la Subdelegación del Gobierno y la propia Cofradía de El Rico. El subdelegado del Gobierno, Javier Salas, y el hermano mayor de la corporación, Ramón Varea, han coordinado durante las últimas semanas los detalles de este privilegio que cada año sitúa a Málaga en el foco de la actualidad nacional por su capacidad de mantener vivos ritos que combinan la fe con la justicia social.





