El Gobierno de Israel ha convocado oficialmente a la encargada de negocios de la Embajada de España en Tel Aviv, Francisca Pedrós Carretero, para trasladarle una reprimenda diplomática. El motivo del conflicto es la reciente celebración de la quema del Judas en el municipio malagueño de El Burgo, donde este año se prendió fuego a una efigie de siete metros que representaba al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
A través de un comunicado, el Ministerio de Exteriores de Israel ha calificado el acto como una manifestación de «odio antisemita atroz» y lo ha vinculado directamente con una supuesta «incitación sistemática» por parte del Ejecutivo de Pedro Sánchez. Por su parte, el Ayuntamiento de El Burgo ha defendido la elección del personaje como una expresión de protesta bajo los lemas «No a la guerra» y «Alto al genocidio», siguiendo una tradición en la que cada Domingo de Resurrección se quema a una figura que represente el mal, como ya ocurrió en 2025 con Donald Trump.
Desde el Ministerio de Exteriores de España han rechazado con contundencia lo que consideran «acusaciones insidiosas». Fuentes ministeriales han subrayado el compromiso del país en la lucha contra el antisemitismo, recordando la aprobación del Plan Nacional en 2023 y el refuerzo de la seguridad en sinagogas y centros comunitarios. Este nuevo choque diplomático se suma a la reciente decisión de Israel de expulsar al representante español en el centro de coordinación para la reconstrucción de Gaza, agravando la crisis abierta entre ambos estados por la situación en Oriente Próximo.





