Agentes de la Policía Nacional han logrado desarticular un grupo criminal tras la detención de dos varones que cometían robos en viviendas de Málaga aprovechando que los moradores se encontraban descansando. La investigación, desarrollada por el Grupo de Robos de la Comisaría Provincial de Málaga, comenzó a principios de marzo tras un primer asalto en una barriada de la zona este de la capital malagueña. En aquella ocasión, un individuo encapuchado logró acceder al domicilio de madrugada, aunque días después, en compañía de un segundo cómplice, intentó perpetrar otros dos delitos sin éxito al ser detectados por los propios residentes.
Los investigadores de la Policía Nacional han confirmado que los delincuentes utilizaban técnicas avanzadas como el resbalón y el método impresioning para forzar las cerraduras sin dejar apenas rastro. Tras analizar las cámaras de seguridad y recabar testimonios, los agentes de la Policía Nacional identificaron al primer autor, un joven de 23 años, quien posteriormente se habría asociado con otro varón de 18 años para incrementar su actividad delictiva en la ciudad. Ambos han sido imputados por tres robos con fuerza en viviendas habitadas tras verificarse que actuaban de forma coordinada bajo el mismo patrón operativo.
Durante el registro domiciliario efectuado por la Policía Nacional, se intervinieron documentos sustraídos, teléfonos móviles, útiles específicos para la apertura de puertas e indumentaria utilizada en los asaltos. Las pesquisas policiales señalan que los detenidos tenían previsto intensificar sus ataques aprovechando el periodo de la Semana Santa, unos planes que han quedado frustrados gracias a la intervención de los agentes. Tras pasar a disposición de la Autoridad Judicial, se ha decretado el inmediato ingreso en prisión para ambos jóvenes, poniendo fin a una serie de robos que habían generado alarma social en la provincia





