Los nuevos dispositivos de seguimiento a maltratadores se colocarán en el tobillo, tendrán una batería más larga y una tarjeta SIM no extraíble, tras los fallos detectados en las pulseras telemáticas de seguimiento que se colocan a los agresores acusados de violencia machista y con órdenes de alejamiento según recoge el diario El Español.
Lo ha anunciado este martes Ana Redondo, ministra de Igualdad, que ha explicado que su departamento ha firmado un nuevo contrato para la gestión de los dispositivos de seguimiento telemático de agresores machistas, que pasarán de ser pulseras a tobilleras para mejorar la fiabilidad y evitar que sean manipuladas.
Las nuevas tobilleras incorporarán «mecanismos antivandálicos», tendrán más batería y la tarjeta de seguimiento será inextraíble, como ha detallado Redondo en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros, donde ha señalado que el nuevo contrato se ha firmado por 71 millones de euros (ampliables hasta 111 millones) y por un plazo de tres años (ampliable a cinco).





