La Guardia Civil ha iniciado una investigación para esclarecer las circunstancias del fallecimiento de una mujer de 62 años, cuyo cuerpo fue localizado la noche del pasado miércoles 28 de enero en una acequia de entrada de agua en la localidad granadina de Castell de Ferro. El hallazgo se produjo pasadas las 21:30 horas en las inmediaciones de la rambla del Sotillo, zona donde los propios familiares de la fallecida dieron con el paradero del cadáver.
La víctima se encontraba en paradero desconocido desde primera hora de la mañana, momento en el que, según testimonios de varios vecinos, se perdió su rastro tras no acudir a una cita programada con sus compañeras de informática. Ante la falta de noticias, su familia había interpuesto una denuncia por desaparición en el cuartel de la Guardia Civil y activado una alerta a través de las redes sociales para solicitar la colaboración ciudadana en su búsqueda.
Investigación en curso y ausencia de signos de violencia
Fuentes de la Benemérita han confirmado que, en un primer examen ocular, el cuerpo no presentaba signos externos de violencia, por lo que todas las hipótesis permanecen abiertas a la espera de confirmación científica. La inspección técnico-ocular realizada en el lugar del hallazgo, junto a la rambla del Sotillo, será clave para reconstruir las últimas horas de la fallecida.
El cadáver ha sido trasladado al Instituto de Medicina Legal y Forense de Granada, donde se le practicará la autopsia preceptiva que determinará de forma definitiva la causa exacta de la muerte. Por el momento, las autoridades mantienen la prudencia mientras se completan las diligencias judiciales y se descarta cualquier intervención de terceras personas en el trágico suceso.





