Una mujer de 65 años falleció el sábado por la tarde en Gijón tras sufrir un grave atragantamiento durante el convite de la primera comunión de su nieto, celebrado en la Hacienda de La Llorea. Pese a la rápida intervención de varios asistentes y de los servicios sanitarios, la víctima murió poco después de ingresar en el Hospital de Cabueñes, según publica El Periódico.
El incidente se produjo mientras la mujer participaba en la celebración familiar y, según las primeras informaciones, se atragantó con un trozo de solomillo. En ese momento, dos agentes -un policía nacional y un policía local, ambos fuera de servicio- acudieron rápidamente en su ayuda y le practicaron la maniobra de Heimlich.
Mientras intentaban asistir a la afectada, otras personas presentes alertaron al 112, que movilizó de inmediato a un equipo sanitario hasta el lugar. A su llegada, los servicios de emergencia encontraron a la mujer en parada cardiorrespiratoria, aunque lograron reanimarla antes de trasladarla al Hospital de Cabueñes.
Pese a la recuperación inicial, el estado de la gijonesa continuó siendo muy grave y falleció poco después de su ingreso hospitalario.
En el operativo también participaron agentes de la Guardia Civil, que acompañaron el traslado de la mujer hasta el centro hospitalario. Desde La Llorea Golf trasladaron su pésame a la familia y agradecieron la colaboración de los dos policías que trataron de evitar el fatal desenlace.





