Una mujer de 57 años tuvo que ser reducida por la seguridad privada y evacuada por servicios sanitarios el pasado sábado 24 de enero durante el examen de Farmacéutico Interno Residente (FIR) en la Facultad de Ciencias de la UMA. Según testigos y fuentes oficiales, la opositora mantuvo una actitud disruptiva desde el inicio de la prueba, emitiendo ruidos, interpelando a los vigilantes y realizando movimientos bruscos que impidieron la concentración de los presentes.
A pesar de las reiteradas quejas de los estudiantes y de que la mujer llegó a sacar su teléfono móvil, su expulsión no se produjo hasta pasadas las 17:15 horas, tres horas después del comienzo del test. La intervención requirió la presencia de la Policía Nacional y los servicios de emergencia, quienes trasladaron a la afectada al Hospital Clínico en un estado de gran alteración.
El aviso a la autoridad se produjo a instancias de un opositor, quien denunció que el clima de tensión impedía el normal desarrollo del examen, comprometiendo el rendimiento en una convocatoria decisiva para su futuro profesional.
Los opositores afectados han expresado su profunda indignación ante lo que consideran una gestión tardía e insuficiente por parte del Ministerio de Sanidad. Denuncian que solo se les concedieron 20 minutos adicionales, tiempo que consideran insuficiente para compensar el desgaste psicológico y la pérdida de concentración sufrida en una prueba que determina su futuro profesional. Por ello, han solicitado una revisión de sus casos al considerar que han competido en clara inferioridad de condiciones respecto al resto de aspirantes del país.





